El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) anunció una inversión de USD 115 millones en tecnología antidrones, con miras a reforzar la seguridad del Mundial de fútbol y de los eventos conmemorativos por el 250 aniversario de la independencia.
Los recursos serán gestionados por una nueva oficina dentro del DHS, creada específicamente para acelerar la adquisición e implementación de herramientas relacionadas con drones y sistemas antidrones en todo el país.
“Los drones representan la nueva frontera de la superioridad aérea estadounidense”, afirmó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
La apuesta tecnológica llega en un contexto de fuerte presión sobre el DHS, que debe asegurar eventos de alto perfil mientras responde a las exigencias del presidente Donald Trump en materia de controles migratorios.
Los drones de bajo costo y fácilmente adquiribles por internet se han convertido desde hace años en una preocupación central para las autoridades de seguridad pública. Un claro ejemplo ocurrió en 2025, un hombre de Baltimore se declaró culpable de haber sobrevolado con un dron el estadio M&T Bank durante un partido de playoffs de la NFL entre los Ravens y los Steelers.
Once ciudades estadounidenses recibirán partidos del torneo y se estima la llegada de más de un millón de visitantes internacionales. En ese escenario, evitar que drones interfieran en los encuentros o se acerquen a instalaciones clave se ha convertido en una prioridad central para los organismos de seguridad.
Además, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), que también integra el Departamento de Seguridad Nacional, otorgó el mes pasado USD 250 millones a 11 estados que albergarán partidos del Mundial.
Estos recursos están destinados a la compra de equipos y sistemas antidrones, con el objetivo de reforzar las capacidades locales y coordinar la respuesta con el nivel federal ante posibles incursiones aéreas no autorizadas.
Lucha contra los cárteles
La iniciativa también se presenta como respuesta a la creciente sofisticación de los cárteles de la droga, que han incorporado drones y ciberataques para el tráfico de narcóticos y la vigilancia de funcionarios estadounidenses.
Estos han incorporado los drones para el contrabando y la vigilancia, y expertos alertan sobre la posibilidad de que estas aeronaves sean equipadas con armamento letal.
Un informe del inspector general del Departamento de Justicia relató que un cártel mexicano contrató a un hacker para monitorear, mediante el sistema de cámaras de la Ciudad de México, los movimientos de un alto funcionario del FBI en 2018 o antes, lo que habría permitido identificar y asesinar a posibles informantes. Este tipo de antecedentes refuerza la apuesta estadounidense por robustecer su infraestructura antidrones.
Fuente: CNN







