Camilo Benítez Aldana, Contralor General de la República, publicó recientemente una edición de lujo de su propia autoría. El texto se titula “Por qué hicimos lo que hicimos, legado de una transformación”. La obra abarca detalladamente el periodo de su gestión desde el 2019 hasta el 2025.
Se trata de un volumen de alta gama conocido técnicamente como “coffee table book”. La publicación presenta una tapa dura con sobrecubierta de solapas. Además, fue impreso en papel ilustración mate de alto gramaje con el lomo debidamente cosido.
El contenido se distribuye a lo largo de doscientas cincuenta y tres páginas. El libro incluye más de veinte retratos individuales del alto funcionario. En estas fotografías se le observa pronunciando discursos, recibiendo condecoraciones oficiales o realizando diversos viajes internacionales.
La obra no constituye una memoria institucional estándar de la Contraloría General de la República (CGR). En realidad, es una edición diseñada para resaltar la figura personal de su titular. Por lo tanto, Benítez escribe la narración íntegramente en primera persona.
Omisión de requisitos legales y falta de trazabilidad editorial
La publicación carece de datos concretos que permitan rastrear los detalles de su lujosa edición. Resulta llamativo que el libro fuera impreso sin consignar información sobre su proceso editorial. De igual modo, la obra no cuenta con el identificador numérico único ISBN.
Este requisito es obligatorio según establece la Ley N.º 7140/2023 de Fomento de la Lectura y el Libro. El artículo trece de dicha normativa exige exhibir el nombre del autor editor y el tiraje. Sin estos datos, el producto editorial no goza de beneficios fiscales.

La ausencia del registro ISBN impide técnicamente la venta del libro en las librerías locales. Asimismo, imposibilita que el material pueda ingresar formalmente a las bibliotecas del país. Este hecho contradice la intención declarada de difundir un legado de transformación institucional.
Incertidumbre sobre el origen del financiamiento de la obra
El pasado viernes 9 de enero ABC Color consultó al contralor Camilo Benítez sobre el financiamiento de la obra. Sin embargo, el funcionario derivó todas las consultas a la Dirección de Comunicación de la institución. Por lo tanto, no brindó aclaraciones directas sobre el origen de los fondos.
La CGR aseguró que respondería las dudas sobre los costos y la cantidad de ejemplares impresos. No obstante, alegaron que los datos tardarían en entregarse debido a las vacaciones de varios funcionarios públicos. De esta manera, el financiamiento de la lujosa obra continúa en la opacidad informativa.
Fuente: ABC Color







