Espectáculos

El pueblo despide al maestro Yambay con mucha música

El legendario artista Quemil Yambay recibió el último adiós en la Parroquia Santa Catalina. Familiares y colegas recordaron su legado como Tesoro Humano Vivo.

Familiares y amigos despidieron a Quemil Yambay cantando "Mokoi Guyra'i" en el atrio de la parroquia Santa Catalina de Siena de la ciudad de Fernando de la Mora. Gustavo Machado

Quemil Yambay dejó un silencio profundo en la cultura nacional. El artista falleció ayer a los ochenta y siete años. Hoy, la comunidad lo despidió en la Parroquia Santa Catalina de Siena. Fernando de la Mora fue el escenario de este último adiós.

La música acompañó al compositor durante más de cinco décadas. Esta pasión lo llevó a recorrer diversos escenarios nacionales e internacionales. Por ello, la melodía marcó el pulso de su entierro. Miles de notas recordaron su trayectoria por todo el país.

Un tributo sonoro de colegas y fuerzas públicas

Muchos familiares, amigos y seguidores llegaron hasta el domicilio del artista. El velatorio se realizó bajo el tinglado del Rincón de los Músicos. Allí compartieron recuerdos bajo el cielo fernandino. El ambiente reflejaba la gratitud hacia una figura emblemática.

Varias agrupaciones musicales rindieron honores durante la jornada. Estuvieron presentes las bandas de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. También se sumaron las voces del grupo Las Paraguayas. Todos expresaron su respeto al ícono del purahéi jahe’o.

El féretro con sus restos permaneció inicialmente en el interior de su casa. Antes de partir hacia la parroquia, las canciones volvieron a sonar con fuerza. El sonido de los instrumentos llenó cada rincón de la vivienda. Fue un momento de profunda conexión.

El legado de un Tesoro Humano Vivo

El cortejo fúnebre llegó al templo entre campanas y sirenas de bomberos. En el atrio comenzó a emerger el vuelo musical de “Mokõi guyra’i”. Las voces de sus seres queridos entonaron esta pieza con gran sentimiento. Fue el instante más emotivo de la tarde.

Sus hijos Chahian y Ulises Yambay trasladaron el féretro hasta el altar. Ambos descendientes decidieron seguir los pasos profesionales de su padre. Mientras avanzaban, los altavoces relataban la biografía del autor. La Unesco lo declaró Tesoro Humano Vivo en 2007.

Durante la ceremonia se destacó su papel como figura icónica del arte. Él representó con su música la dulzura del idioma guaraní. Además, su obra capturó la sencillez y la alegría del paraguayo. Su contribución al acervo nacional resulta hoy invaluable.

Duelo distrital y último descanso en Lambaré

Yambay se retiró oficialmente de los escenarios en el año 2017. Aquella despedida se tituló como “El último sapucái”. Su carrera profesional se extendió por casi sesenta años. Dejó piezas históricas como “Lidia Mariana” y “Areko cuatro kuña”.

El cortejo partió finalmente hacia el cementerio Jardín de la Paz de Lambaré. Allí se realizó la cremación siguiendo la voluntad del artista. Por su parte, la municipalidad local declaró duelo por tres días. El maestro descansa, pero su picardía permanece.

Fuente: ABC Color