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Río Bermejo se dispara y complica al río Paraguay

El jefe de Dragado de la ANNP, Benjamín Martínez, alertó que el Bermejo crece hasta casi seis veces su caudal y que la bajante del río Paraguay reduce el margen para evitar un nuevo colapso de la navegación.

Foto: Gentileza.

El ingeniero Benjamín Martínez, jefe de Dragado de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP), advirtió sobre un escenario de alerta hidrológica en la cuenca del río Bermejo y en el río Paraguay. Explicó que, en la cuenca alta del Bermejo, se registran lluvias muy intensas que provocan un aumento brusco del caudal. Señaló que se observaron variaciones de más de tres metros en apenas dos horas, con precipitaciones extremas en varias zonas.

Como consecuencia, el Bermejo pasó de un caudal habitual de entre 800 y 900 metros cúbicos por segundo a aproximadamente 5.000 metros cúbicos. Esto implica casi seis veces más que lo normal y, según Martínez, ya generó una alerta en toda la región de la cuenca baja. Indicó que el riesgo principal se relaciona con posibles desmoronamientos de costas e inundaciones en áreas vulnerables. Añadió que los informes diarios de la Comisión Regional del Río Bermejo resultan “alarmantes” por la magnitud del incremento.

En contraste, el río Paraguay atraviesa una bajante acelerada. Martínez informó que la ciudad de Pilar amaneció con 12 centímetros menos de nivel en una sola jornada. Recordó que se trata de un río de llanura, donde cambios de ese orden son significativos. Actualmente, el nivel en Pilar se sitúa en 3,40 metros. Este valor lo deja a unos 90 centímetros de un punto crítico. A partir de ese umbral, el río tendría dificultades para arrastrar los sedimentos que llegarán desde el Bermejo.

Consecuencias del aumento del caudal

El jefe de Dragado explicó que el Bermejo desemboca en el río Paraguay y que el aumento de su caudal arrastrará grandes cantidades de sedimentos, ramas y árboles. Advirtió que ese material podría provocar un taponamiento a unos 10 kilómetros aguas abajo de Pilar. Recordó que en la bajante del año pasado se registraron situaciones similares. En esa ocasión, algunas embarcaciones permanecieron 51 días amarradas por falta de calado. Además, se llegó a concentrar más de 700 embarcaciones en la zona, lo que generó congestión y falta de amarraderos.

Frente a este escenario, Martínez recomendó a los capitanes reducir la carga antes de navegar por el área afectada. Sostuvo que es preferible transportar menos carga y asegurar el paso que quedar varado por largos periodos. Subrayó que un eventual taponamiento no solo afecta a las barcazas directamente implicadas. También repercute en toda la cadena logística fluvial, que depende del río Paraguay como vía principal de salida y entrada de mercaderías.

En cuanto a las medidas de mitigación, informó que la draga ya está en proceso de movilización desde Villeta hacia Pilar. Señaló que cuentan con los permisos tramitados vía Cancillería y que los trabajos de dragado son “inminentes”. Estimó que podrían iniciarse hacia el fin de semana. Sin embargo, advirtió que existe una ventana temporal limitada. Calculó que Paraguay dispone de un máximo de 20 días antes de que el caudal del Bermejo llegue por completo a la desembocadura. A partir de ese momento, anticipó que el trabajo será similar al del año pasado, cuando la draga debía abrir paso de forma continua sin lograr una profundización sostenida, porque la cantidad de arena extraída era rápidamente superada por la que volvía a ingresar.

Fuente: ABC Color