La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (FCM-UNA) advirtió sobre un aumento de enfermedades respiratorias durante el verano. La institución señaló que los periodos de calor intenso pueden generar cuadros agudos, a veces más severos que en invierno. El llamado de atención se dirige especialmente a niños y a personas con asma, alergias o patologías respiratorias crónicas, en un contexto de altas temperaturas y mayor uso de aire acondicionado y ventiladores.
El doctor Sergio Aquino Fornerón, jefe de la Cátedra y Servicio de Neumología de la FCM-UNA, explicó que el sistema respiratorio se ve afectado tanto por el frío extremo como por el calor excesivo. Indicó que respirar aire muy frío, por debajo de 15 °C, o demasiado caliente, por encima de 25 °C, puede provocar congestión nasal. Además, describió la aparición de dolor de garganta, tos y aumento de la expectoración como manifestaciones frecuentes en estos escenarios.
El especialista advirtió que el uso inadecuado del aire acondicionado y de otros dispositivos de ventilación agrava este cuadro. Señaló que estas prácticas pueden favorecer la aparición o empeoramiento de los síntomas, sobre todo en personas con antecedentes de alergias, asma bronquial o enfermedades respiratorias crónicas. Por lo tanto, insistió en la necesidad de regular la temperatura y la dirección del flujo de aire, así como de cuidar las condiciones ambientales en espacios cerrados.
Entre las medidas preventivas recomendadas, Aquino subrayó la importancia de una adecuada hidratación diaria. Sugirió consumir entre 3 y 5 litros de agua al día. También recomendó mantener el aire acondicionado entre 22 y 24 °C, orientar el flujo de aire hacia el techo y utilizar humidificadores o recipientes con agua para contrarrestar la sequedad del ambiente. Además, mencionó la utilidad de las nebulizaciones con suero fisiológico y el empleo de sprays nasales acuosos como apoyo en la protección de las vías respiratorias.
Niños y pacientes con diversas afecciones
En el caso de los niños menores de 6 años, el neumólogo aconsejó cubrir al menos los pies durante la noche, incluso en jornadas de mucho calor. A su criterio, esta medida contribuye a reducir el riesgo de crisis respiratorias. También advirtió que los ventiladores de techo y portátiles pueden dispersar polvo y ácaros en el ambiente. Esa situación aumenta la probabilidad de crisis alérgicas y dificultades respiratorias, sobre todo al despertar por la mañana o durante la madrugada.
Por ello, en pacientes con asma, alergias o enfermedades respiratorias crónicas, el especialista recomendó priorizar el uso adecuado del aire acondicionado y mantener niveles adecuados de humedad ambiental. Finalmente, Aquino resaltó la importancia de consultar al médico ante cualquier síntoma respiratorio, aunque sea leve. Advirtió que postergar la atención puede derivar en complicaciones más graves y contribuir a la saturación de los servicios de salud, por lo que la consulta oportuna resulta clave para un manejo adecuado.
Fuente: ABC Color







