Ocupantes. Concejales de la zona les aseguraron que era “tierra de nadie”. Gentileza
Residentes de diversas urbanizaciones en San Bernardino exigen la intervención inmediata de las autoridades ante la expansión de asentamientos irregulares. La problemática se centra en una fracción de diez hectáreas colindante con Ypacaraí que crece bajo absoluta impunidad. Este terreno pertenece a un ciudadano extranjero de apellido Lorenzi y sufre ocupaciones sistemáticas desde hace cinco años.
La situación ambiental agrava el conflicto territorial en la zona afectada. El predio es atravesado por un cauce hídrico vital para la recarga del lago Ypacaraí. Los vecinos denuncian una depredación constante y han solicitado la intervención del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades). Sin embargo, las respuestas estatales hasta el momento han sido nulas o insuficientes para frenar el daño.
A la crisis ecológica se suma un estado de inseguridad permanente que afecta a los propietarios locales. Por este motivo, los afectados recurrieron formalmente al Congreso Nacional buscando una solución definitiva. “Esta situación empezó ya hace varios años con una primera invasión”, explicó Karina Ferrari, portavoz del grupo de urbanizaciones perjudicadas por la toma.
Un punto crítico en la denuncia es el intento de declarar las tierras como “excedente fiscal”. Esta maniobra administrativa fue impulsada inicialmente por el municipio de San Bernardino para facilitar adjudicaciones. Los vecinos señalan que se buscó aprovechar el desconocimiento sobre la titularidad original del lote. Según Ferrari, la aparición reciente de los herederos legítimos logró frenar lo que califican como un despojo grave.
El trasfondo de las invasiones parece tener una motivación estrictamente electoral. Se reporta que muchas familias fueron trasladadas al lugar con respaldo directo de concejales o funcionarios municipales. “Todo es con un final político. Lo que se busca es que estas personas sean electores”, sentenció la vocera. Esta práctica busca consolidar clientelismo mediante la entrega irregular de tierras privadas o fiscales.
La convivencia en la zona se fracturó definitivamente a finales de 2025. En ese periodo, camiones con decenas de personas llegaron masivamente para ocupar los sectores restantes del predio. “Con la llegada de más personas y la falta de control, la inseguridad ha ido aumentando”, alertó Ferrari. Los residentes reportan un incremento notable de robos y situaciones de riesgo en los condominios adyacentes.
Ante la inacción institucional, la comunidad organizada inició una campaña de recolección de firmas. El objetivo es alcanzar las mil rúbricas para presionar a los municipios de San Bernardino e Ypacaraí. Alicia de la Pera, otra residente afectada, señaló que los ocupantes cuentan con el aval de candidatos políticos actuales. La impunidad con la que operan estos grupos ha agotado la paciencia de los contribuyentes.
Como medida de fuerza, los ciudadanos convocaron a una caravana para el día de mañana sábado a las 9:30. La movilización busca defender la integridad de la ciudad y exigir el cese de las invasiones patrocinadas. El conflicto pone a prueba la capacidad del sistema judicial para proteger la propiedad privada frente a intereses partidarios. Los vecinos aseguran que no retrocederán hasta garantizar el orden en su comunidad.
Fuente: Última Hora
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