La guerra en Irán ya impacta más allá del petróleo. El bloqueo del estrecho de Ormuz interrumpe el flujo de materias primas clave. Entre el 10% y el 15% del crudo mundial permanece atrapado. Sin embargo, el efecto se extiende a múltiples industrias estratégicas.
Los estados del Golfo concentran una parte crítica de la producción global. De allí provienen el 22% de la urea, el 24% del aluminio y un tercio del helio. Además, la región suministra el 45% del azufre mundial. Los ataques y restricciones frenan estas exportaciones.
El impacto ya se siente en transporte, manufactura y alimentos. Refinerías asiáticas enfrentan costos más altos y menor producción. Los suministros alternativos son menos adecuados. Esto reduce la disponibilidad de diésel y combustible para aviones.
Transporte en crisis y combustibles en caída
El bloqueo provocó recortes en refinerías de China, India, Japón y Tailandia. La reducción oscila entre el 5% y el 15%. Además, unos 125 buques con productos refinados permanecen atrapados en el Golfo, según Vortexa.
China suspendió exportaciones de combustibles refinados. Por lo tanto, los precios subieron en mercados clave como Singapur. Europa también enfrenta dificultades. En 2024, el 69% del combustible de aviación importado provenía del Golfo o Asia.
El mayor shock del mercado petrolero registrado, provocado por la guerra en Medio Oriente, tendrá un mayor impacto en productos como el combustible para aviones y el diésel que en el crudo, según Goldman Sachs. https://t.co/b6LV1btD7y
— Bloomberg en Español (@BBGenEspanol) March 17, 2026
¿Industria y alimentos al borde de la escasez?
La industria manufacturera sufre por la falta de insumos petroquímicos. El Golfo aporta hasta el 45% de la nafta marítima mundial. También exporta entre 23% y 30% de plásticos clave. Varias empresas declararon “fuerza mayor”.
El impacto alcanza a medicamentos y tecnología. India y China dependen de estas materias primas. Además, el cierre de Ras Laffan paralizó la producción de helio. Este gas es esencial para fabricar semiconductores.
La crisis también golpea la producción de alimentos. Un tercio del comercio marítimo de fertilizantes pasa por Ormuz. La urea subió 35% desde el inicio del conflicto. El azufre aumentó 40%, afectando cultivos y minería.
El CEO de Yara advirtió que un cierre prolongado sería “catastrófico”. Agricultores enfrentan costos elevados o reducción de siembra. Mientras tanto, gobiernos evalúan medidas. La interrupción podría extender sus efectos hasta 2027.
Fuente: Infobae







