El aumento del gasoíl aún no se refleja en el precio del pasaje del transporte público. En menos de diez días, el combustible subió más de G. 1.700 por litro. Sin embargo, el pasaje se mantiene en G. 2.300 y G. 3.400.
La razón principal se encuentra en el sistema de cálculo de la tarifa técnica. Este mecanismo determina el costo del servicio y el monto del subsidio estatal. Su aplicación no es inmediata, sino retroactiva.
Actualmente, las empresas cobran subsidios basados en valores anteriores. Incluso, el desfase puede extenderse hasta un año. Por lo tanto, los aumentos recientes del combustible no impactan de forma directa en el usuario.
¿Cómo funciona la tarifa técnica del transporte?
La tarifa técnica combina el precio pagado por el usuario y el subsidio estatal. Su cálculo incluye variables como combustible, kilómetros recorridos y validaciones del billetaje electrónico. También considera el tipo de cambio y otros costos operativos.
Hoy se siguen utilizando datos del segundo semestre de 2024. En ese periodo, la tarifa promedio fue de G. 4.470 para buses convencionales. Para buses con aire acondicionado, el valor alcanzó G. 5.834.
Cuando se actualizan los datos reales, se aplican compensaciones. Si hubo pagos en exceso, se ajusta. Si los costos superan lo pagado, el Estado cubre la diferencia a las empresas.

¿Qué efecto inmediato tiene la suba del combustible?
El presidente de Cetrapam, César Ruiz Díaz, explicó que el impacto es inmediato en la operación. “El sector consume dos millones de litros por mes”, afirmó. Indicó que el aumento implica unos G. 3.000 millones adicionales mensuales.
Además, señaló que las empresas dependen de emblemas privados para abastecerse. Esto las expone directamente a la variación del mercado. No cuentan con acuerdos con Petropar.
Ruiz Díaz también aclaró que el ajuste futuro no recaería en el pasajero. “La tarifa va a subir, pero no para el usuario, sino para el subsidio”, sostuvo. Sin embargo, advirtió sobre la capacidad del Estado para cubrir ese costo.
El Viceministerio de Transporte aún debe definir las tarifas de 2025. Mientras tanto, las empresas absorben los sobrecostos. “El impacto es ahora, pero el recupero llega mucho después”, señaló.
Fuente: ABC Color







