Seis empresas constructoras recurrieron a la convocatoria de acreedores por falta de pagos estatales. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) mantiene una deuda de 310 millones de dólares. Esta situación financiera crítica afecta la operatividad de las firmas del sector. La falta de desembolsos genera un escenario de incertidumbre para el sector privado paraguayo.
El monto adeudado incluye unos 225 millones de dólares en concepto de capital. A esta cifra se suman cerca de 110 millones de dólares por intereses acumulados. Las empresas enfrentan compromisos urgentes con bancos, subcontratistas y diversos proveedores de insumos. Por lo tanto, el volumen de la deuda no registra precedentes cercanos en la industria nacional.
El impacto de esta crisis financiera ya se refleja en el mercado laboral del país. La fuerza laboral del rubro disminuyó de 300.000 a 245.000 trabajadores activos actualmente. Esto representa la pérdida directa de más de 50.000 empleos en los últimos meses. La reducción responde a la menor actividad observada en las zonas de obras viales.
¿Cómo afecta la mora estatal a las empresas?
José Luis Heisecke, presidente de la Capaco, calificó como lamentable la situación de las constructoras. Explicó que el MOPC mantiene los retrasos pese a las promesas y el factoraje. “Solamente pedimos y exigimos que se cumpla el contrato”, manifestó el titular del gremio. Además, el sector exige transparencia en el flujo de los desembolsos mensuales.
“Esto no es una advertencia, es una realidad”.
Desde la CAPACO alertamos que la crisis del sector ya está teniendo consecuencias concretas: empresas que recurren a convocatoria de acreedores, pérdida de empleos y obras que se ralentizan o se paralizan.
Detrás de cada empresa… pic.twitter.com/LcaBYNi6Hk
— CAPACO OFICIAL (@capaco_oficial) April 6, 2026
La contracción económica se acentuó entre finales de 2025 y los primeros meses de 2026. Se observa un freno significativo en uno de los sectores que más genera empleo masivo. La disminución de proyectos limita nuevas contrataciones y provoca desvinculaciones de obreros. Sin embargo, las empresas priorizan cumplir con sus obligaciones financieras inmediatas con el sector bancario.
La falta de pagos afecta a toda la cadena productiva de la construcción civil. Incluye a proveedores de servicios, insumos y también a la mano de obra especializada. Las firmas deben reestructurar sus operaciones para evitar el deterioro total de sus finanzas actuales. La convocatoria de acreedores es ahora una herramienta legal para reorganizar sus pasivos financieros.
Financiamiento local versus créditos externos
Los gremios solicitan al Gobierno mediar con los bancos por tasas de interés accesibles. El costo financiero agrava la situación límite de las constructoras que aguardan pagos estatales. Por ello, el acceso al crédito es vital para sostener las operaciones diarias mínimas. La regularización de la deuda es la única solución definitiva según los empresarios del rubro.
La ministra Claudia Centurión sostuvo que solo una firma informó oficialmente sobre obras paradas. “Sí tenemos obras realentizadas, esa es una realidad”, declaró la secretaria de Estado esta mañana. La titular del MOPC admitió que casi todos los proyectos enfrentan ritmos de ejecución reducidos. Sin embargo, diferenció el origen de los recursos financieros utilizados en cada contrato.
¿Cuál es la postura del Ministerio de Obras?
Según Centurión, las obras con crédito externo mantienen un flujo de desembolsos regular y positivo. El 70% de los proyectos cuenta con financiamiento de organismos internacionales actualmente. Por el contrario, las obras con financiamiento local son las más perjudicadas por los retrasos estatales. Esta distinción técnica marca la diferencia en el avance real de las infraestructuras.
La ministra afirmó que algunos sectores del rubro construcción brindan información que no es exacta. Sostuvo que hay obras citadas como detenidas que aún no tienen orden de inicio. Estos proyectos se encuentran todavía en fase de diseño o planificación técnica inicial. Por lo tanto, el Gobierno rechaza que la paralización de obras sea generalizada.
Fuente: LPO







