Un equipo de investigadores paraguayos identificó propiedades con potencial antidepresivo en la planta Aloysia gratissima var. gratissima, conocida como cedrón del monte. El hallazgo fue publicado en la revista científica internacional Pharmaceuticals y se basa en estudios experimentales sobre sus compuestos activos.
La investigación señala que ciertos extractos de la planta actúan sobre sistemas cerebrales vinculados al estado de ánimo. En particular, se concluye que “la fracción de acetato de etilo posee actividades similares a las de los antidepresivos, alterando las funciones del sistema dopaminérgico y serotoninérgico”.
El estudio se enfocó en identificar los mecanismos de acción de esta especie medicinal frente a la depresión. Según los datos citados, este trastorno afecta a cerca del 4% de la población mundial, lo que refuerza la relevancia de nuevas alternativas terapéuticas.
¿Qué efectos mostró la planta en las pruebas?
Los ensayos experimentales confirmaron resultados consistentes. “Las fracciones de acetato de etilo y butanol disminuyeron el tiempo de inmovilidad en FST”, una prueba utilizada para evaluar conductas asociadas a la depresión.
Además, los investigadores observaron que “la fracción de acetato de etilo redujo la duración de la inmovilidad”, lo que indica un efecto comparable al de antidepresivos de referencia. Estos resultados respaldan estudios previos sobre el extracto etanólico de la planta.

¿Cómo actúa en el cerebro y qué compuestos contiene?
El trabajo también permitió identificar el mecanismo biológico detrás de estos efectos. “La reducción en el tiempo de inmovilidad… se revirtió mediante el pretratamiento con antagonistas serotoninérgicos y dopaminérgicos”, lo que confirma la participación de estos sistemas.
A nivel químico, se detectaron compuestos con afinidad hacia receptores cerebrales. “Compuestos como el ácido 13-oxooctadecadienoico, el ácido ferúlico y el ácido cumárico tienen afinidades de unión a los receptores serotoninérgicos y dopaminérgicos”, señala el estudio.
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Asimismo, mediante simulaciones computacionales, se comprobó que algunas de estas sustancias pueden atravesar la barrera hematoencefálica. Esto permitiría su acción directa en el cerebro, sin afectar la movilidad de los modelos experimentales.
El equipo estuvo integrado por investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNA, con financiamiento del Conacyt a través del programa Prociencia. Desde la institución destacaron la publicación en Pharmaceuticals, una revista indexada en bases internacionales como Scopus y PubMed.
Fuente: ÚH







