El Gobierno de Argentina, liderado por el presidente Javier Milei, bloqueó este jueves 23 de abril de 2026 el acceso de la prensa a la Casa Rosada. La administración nacional deshabilitó, sin previo aviso, el registro de huellas dactilares de unos 60 periodistas acreditados en la sede del Ejecutivo. Esta decisión impide que comunicadores de medios nacionales y extranjeros ingresen a la sala de prensa para cumplir sus labores informativas diarias.
La medida fue calificada de inédita por gremios periodísticos y sectores de la oposición política argentina. El hecho ocurre en un contexto de creciente tensión entre el mandatario y los trabajadores de prensa. La restricción afecta directamente el derecho a la información y altera una dinámica de trabajo establecida durante décadas en la democracia del vecino país. El Gobierno justifica la acción como una medida de seguridad nacional ante sospechas de espionaje.
Argumentos del Ejecutivo y seguridad nacional
El secretario de Medios y Comunicación, Javier Lanari, explicó que la decisión se tomó de forma preventiva ante una denuncia de la Casa Militar. Según el funcionario, el bloqueo responde a una supuesta red de espionaje ilegal que operaba desde la sede gubernamental. “El único fin es garantizar la seguridad nacional”, manifestó Lanari a través de sus plataformas oficiales. La medida busca proteger la integridad del palacio presidencial ante presuntas filtraciones de seguridad.
Este conflicto escaló tras la denuncia penal contra los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno, de la señal televisiva local Todo Noticias (TN). El Gobierno los acusa de filmar y emitir imágenes de zonas restringidas dentro del edificio presidencial. Paralelamente, las autoridades mencionaron sospechas sobre una presunta red de espionaje rusa. Se presume que dicha red habría impulsado campañas mediáticas contra la gestión de Javier Milei durante el último año.
Repudio generalizado de asociaciones de prensa
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) manifestó su máxima preocupación ante este cierre intempestivo. El organismo subrayó que esta acción no cuenta con antecedentes en la vida democrática de Argentina. Según el comunicado, la medida impacta directamente sobre la libertad de expresión. Por su parte, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y el SiPreBa calificaron el suceso como un hecho de extrema gravedad institucional.
️ FOPEA cuestionó la restricción a periodistas en Casa Rosada
En MDZ Radio 105.5, el presidente de FOPEA, Fernando Stanich, expresó un enérgico rechazo a la decisión del Gobierno de impedir el ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada.
Desde la entidad advirtieron… pic.twitter.com/EByMRvVr4R
— MDZ Mendoza (@mdz_radio) April 24, 2026
Tatiana Scorciapino, periodista acreditada por el diario Tiempo Argentino, denunció la falta de comunicación oficial sobre el cierre de la sala. Según relató, la orden provino de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Ante esta situación, los periodistas afectados planean presentar acciones de amparo ante la Justicia. Buscan recuperar el acceso biométrico que les permite ingresar libremente a realizar sus coberturas habituales dentro de la sede oficial.
Reacción parlamentaria y críticas internacionales
La oposición política argentina reaccionó con dureza y varios diputados acudieron a las puertas de la Casa Rosada. La legisladora Mónica Frade señaló que el Gobierno actual no resiste la proximidad de la prensa crítica. Asimismo, la diputada Marcela Pagano, exintegrante del bloque oficialista, presentó una denuncia penal contra el presidente Milei. Pagano advirtió que prohibir el ejercicio periodístico es el primer paso para silenciar cualquier voz disidente en el país.
A nivel internacional, Amnistía Internacional alertó sobre el veloz deterioro del ambiente para la libertad de expresión en Argentina. La organización señaló que el hostigamiento estatal hacia la prensa se ha transformado en una política de Estado sostenida. Mientras tanto, el presidente Javier Milei reafirmó su postura crítica en redes sociales utilizando términos despectivos hacia los cronistas. El mandatario sostuvo que nadie está por encima de la ley, ni siquiera los profesionales de la comunicación.
Fuente: DW







