A la izquierda: Lindomar Reges Furtado, en 2022, cuando escapó de Paraguay. A la derecha: Lindomar Reges Furtado, en 2025, cuando fue capturado en Brasil.
Un Tribunal Federal del estado de Rio de Janeiro aplicó una condena a 37 años de cárcel a Lindomar Reges Furtado. El ciudadano brasileño de 46 años fue catalogado en su momento como el narcotraficante más buscado de su país natal. La sentencia judicial se dictó en el marco de la conocida operación Turf, ejecutada por la Policía Federal.
La resolución penal castiga los hechos punibles de tráfico internacional de drogas, pertenencia a organización criminal y lavado de dinero. El procesado registra un antecedente notorio en territorio paraguayo, de donde escapó en el año 2022. Su huida ocurrió de forma llamativa en el complejo residencial Paraná Country Club, ubicado en la ciudad de Hernandarias.
Las investigaciones señalan que la red delictiva envió 6,68 toneladas de cocaína a Europa y África en 14 cargamentos diferentes. Estos movimientos ilícitos se registraron de forma continuada entre diciembre de 2020 y febrero del año 2022. Las autoridades de seguridad lograron frustrar otros dos intentos de exportación ilegal gracias a la incautación previa de la mercancía.
Los miembros de la banda criminal aplicaron una estrategia logística muy audaz en el puerto de Rio de Janeiro. Los delincuentes sustrajeron un contenedor sellado con productos legales sin el conocimiento formal de las compañías navieras responsables. Posteriormente, trasladaron la estructura de carga hasta depósitos ubicados mayoritariamente en favelas controladas por facciones del narcotráfico paranaense.
En esos sitios ocultos, los operarios reemplazaron una parte de la mercancía lícita por los paquetes de sustancias estupefacientes. El contenedor modificado regresaba al puerto y se embarcaba hacia los destinos finales en el extranjero de forma regular. El acusado Lindomar Reges Furtado optó por no prestar declaración formal durante el desarrollo de este juicio público.
Los magistrados determinaron que Furtado lideraba la organización ilícita junto con el procesado Cristiano Mendes de Córdova Nascimento. Ambos coordinaban la compra de cocaína proveniente de regiones productoras de Bolivia y Colombia para su posterior distribución internacional. Los líderes negociaban directamente con los proveedores sudamericanos y con clientes extranjeros que estaban radicados principalmente en Dubái.
Las ganancias financieras del grupo se depositaban en cuentas del exterior y luego ingresaban a Brasil en forma de contrabando. La estructura operaba en toda la cadena, incluyendo el soborno a agentes portuarios y la manipulación de los contenedores. La denominación de la operación Turf derivó de la afición de Córdova Nascimento hacia los caballos de carreras.
Este socio comercial utilizaba la actividad de las competencias hípicas para blanquear los activos provenientes del tráfico de drogas. Cristiano permanece recluido desde el 15 de febrero de 2022, tras ser detenido en el aeropuerto Santos Dumont. El Tribunal Federal dictó para este coautor una pena de 26 años y 3 meses de prisión en 2023.
Por su parte, el principal condenado a 37 años de cárcel a Lindomar Reges Furtado residió prolongadamente en Paraguay. En el país obtuvo de manera legal una cédula de identidad civil paraguaya con el número 8.666.573. El extranjero mantenía un vínculo sentimental con la ciudadana paraguaya Gladys Aparecida Duarte Pereira, de 48 años de edad.
Ambos huyeron del Paraná Country Club de Hernandarias el 15 de febrero de 2022 en un rodado de TABESA SA. La fuga ocurrió de forma milagrosa solo 45 segundos antes de que ingresara una comitiva de la Senad. Evidentemente, los ocupantes de la vivienda de lujo recibieron un aviso previo desde el interior de la propia institución antidroga.
El jefe mafioso resultó capturado de forma definitiva el 2 de febrero de 2025 en un condominio de Rio de Janeiro. Para ocultar su identidad ante la Policía Federal, el prófugo utilizaba documentación falsa y se realizó cirugías estéticas. Su función en Paraguay consistía en coordinar las cargas de cocaína que ingresaban desde Bolivia y Colombia.
El delincuente estableció alianzas operativas en el mercado local con la organización internacional liderada por el uruguayo Sebastián Marset Cabrera. Ese grupo fue desmantelado en el operativo A Ultranza, y Marset se encuentra preso hoy en Estados Unidos. Furtado también operaba con Marcus Vinicius Espíndola Marques de Padua, cuyo caso provocó el enjuiciamiento del exministro Arnaldo Giuzzio.
Fuente: ABC Color
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