Curupayty cumple 160 años como símbolo paraguayo

La histórica victoria del 22 de septiembre de 1866 permanece en las trincheras de Ñeembucú y en la memoria nacional.

La Batalla de Curupayty cumple este 22 de septiembre 160 años como uno de los principales episodios de la Guerra de la Triple Alianza. En territorio de Ñeembucú, el ejército paraguayo rechazó en 1866 el ataque de fuerzas de Argentina, Brasil y Uruguay. La defensa quedó asociada especialmente al general José Eduvigis Díaz y a las trincheras construidas antes del combate.

La preparación comenzó tras el combate de Curuzú, ocurrido el 3 de septiembre de 1866. Francisco Solano López ordenó reforzar Curupayty ante el avance aliado hacia Humaitá. El diseño involucró a Francisco Wisner de Morgenstern y Jorge Thompson. Sin embargo, Díaz tuvo un papel decisivo al plantear una defensa adaptada a las condiciones reales del terreno.

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En apenas 14 días se construyó una línea defensiva de aproximadamente 2.200 metros. Las trincheras alcanzaban unos cuatro metros de ancho y tres metros de profundidad. Cerca de 5.000 hombres trabajaron entre lluvias, barro y zonas anegadas. Además, colocaron obstáculos de madera y utilizaron elementos naturales para proteger y camuflar las posiciones paraguayas.

La Batalla de Curupayty y una defensa preparada

El ataque comenzó durante la mañana del 22 de septiembre. Una fuerza aliada estimada en unos 20.000 hombres avanzó contra aproximadamente 5.000 paraguayos. La escuadra brasileña apoyó la ofensiva desde el río Paraguay mediante un intenso bombardeo. Pese al fuego previo, las trincheras paraguayas permanecieron operativas cuando empezó el avance terrestre.

El terreno pantanoso, las zanjas y las fortificaciones dificultaron el desplazamiento aliado. Díaz esperó que las tropas atacantes ingresaran al alcance efectivo antes de ordenar la respuesta paraguaya. Los sucesivos ataques fueron rechazados y, alrededor de las 16:00, se dispuso la retirada de las fuerzas aliadas.

La estrategia paraguaya combinó la elección de la posición, las trincheras y el aprovechamiento del terreno. También resultó clave esperar el momento apropiado para abrir fuego. Tras la derrota, las fuerzas aliadas redujeron considerablemente sus operaciones durante los meses siguientes de 1866. Curupayty adquirió desde entonces una fuerte dimensión simbólica para Paraguay.

Curupayty, 160 años después

Las antiguas trincheras permanecen en Ñeembucú, aunque llegar al sitio histórico sigue siendo complicado. Curupayty se encuentra a unos 15 kilómetros de Humaitá. El acceso obliga a atravesar seis portones dentro de propiedades privadas y el camino presenta malas condiciones, según explicó la intendenta de Humaitá, Telesfora Villalba.

Por las últimas lluvias, el Ejército Paraguayo trasladó la conmemoración prevista originalmente en Curupayty. El acto por los 160 años se realizará este martes desde las 10:00 en la plaza del “Soldado Desconocido”, en Pilar. El programa incluye la recreación histórica denominada “Diagonal Histórica de la Gloria y el Honor”.

Fuente: ABC C.

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