Fitch posterga el grado de inversión para Paraguay y mantiene nota en BB+

La agencia cuestiona atrasos financieros por USD 1.300 millones y debilidades institucionales, aunque valora la estabilidad macro.

La agencia calificadora Fitch Ratings postergó la concesión del codiciado grado de inversión para la República del Paraguay. De esta manera, ratificó la calificación crediticia soberana en “BB+” con perspectiva positiva. El resultado mantiene al país a un peldaño del ansiado nivel “BBB-”. A su vez, marca una clara distancia frente a las evaluaciones de Moody’s y S&P Global Ratings.

Esta decisión frena la expectativa del equipo económico nacional en Asunción. Según el informe técnico, persisten trabas estructurales como la baja recaudación tributaria y los recurrentes desórdenes en la administración presupuestaria. Asimismo, las fragilidades institucionales impiden dar el salto definitivo hacia una mejor valoración crediticia internacional.

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El presidente de la República, Santiago Peña, valoró la ratificación a través de su cuenta oficial en X. El mandatario calificó el pronunciamiento como “una señal de confianza en un Paraguay que crece, mantiene su estabilidad y fortalece sus fundamentos”. Además, afirmó que continuarán trabajando para consolidar un país competitivo y confiable para los inversores.

Descontrol en cuentas públicas y postergación de metas

El reporte técnico de Fitch cuestiona con dureza la acumulación de obligaciones impagas sin registro oficial. En efecto, se detectaron compromisos pendientes por alrededor de USD 1.300 millones con farmacéuticas y empresas constructoras. Esta suma representa cerca del 2% del Producto Interno Bruto (PIB). Dichas deudas no tenían la autorización debida del Ministerio de Economía y Finanzas.

Ante esta situación, el Poder Ejecutivo extendió el plazo de convergencia de la Ley de Responsabilidad Fiscal hasta el 2028. De este modo, la meta del déficit fiscal del 1,5% del PIB quedó aplazada. El plan oficial prevé saldos negativos del 3,2% para 2026 y del 3,9% para 2027. Para la calificadora, este esquema reiterado de atrasos erosiona la credibilidad de la política fiscal paraguaya.

Fragilidad institucional y recorte a la reforma previsional

Por otro lado, la calificadora evaluó con cautela los cambios aprobados en marzo de 2026 para la Caja Fiscal. Fitch advirtió que la presión social y el rechazo en el Congreso recortaron modificaciones paramétricas esenciales. Si bien las medidas aminoran el deterioro financiero previsional hacia 2034, el alivio resulta bastante limitado en el corto plazo.

Al mismo tiempo, la agencia advirtió sobre la vulnerabilidad del país en materia de gobernanza pública. Los indicadores internacionales ubican a Paraguay en el percentil 39 del índice de gobernanza del Banco Mundial. Dicha cifra evidencia una marcada fragilidad en el Estado de derecho, escasa solvencia institucional y un elevado nivel de corrupción percibida.

No obstante, los fundamentos macroeconómicos evitaron un deterioro en la perspectiva crediticia. El PIB paraguayo creció 6,6% en 2025 y proyecta un 4,5% para 2026. A la par, la apreciación del guaraní y la generación hidroeléctrica mantuvieron la inflación en 1,5% en agosto. La deuda pública se situó en 31,7% del PIB, un margen inferior al promedio de la categoría “BB”.

Exigencias puntuales para alcanzar el grado de inversión

Para lograr finalmente el ascenso de categoría, la firma estadounidense trazó condiciones indispensables:

  • Consolidar un esquema fiscal creíble que estabilice la deuda y suprima deudas sin registrar.

  • Fomentar un crecimiento económico diversificado mediante proyectos de gran envergadura.

  • Demostrar progresos sustanciales contra la corrupción y fortalecer el sistema judicial.

Este veredicto deja al país ante el desafío de subsanar sus desajustes fiscales internos y consolidar reformas institucionales profundas.

Fuente: ABC Color

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