Migraña, insomnio y acidez: síntomas que no conviene normalizar

El especialista plantea observar patrones detrás de molestias recurrentes, aunque advierte que primero deben descartarse otras condiciones médicas.

Migrañas frecuentes, acidez, hinchazón abdominal, insomnio o determinadas reacciones después de comer pueden convertirse en parte de la rutina. La frase “yo siempre fui así” resume cómo algunas personas terminan normalizando estas molestias durante años, según explica el genetista Jorge Dotto.

El especialista analiza el posible papel de la histamina, una molécula involucrada en funciones inmunológicas, digestivas y cerebrales. También está presente en determinados alimentos. Dotto plantea que algunas personas podrían tener dificultades para degradarla eficientemente y superar un umbral que desencadena síntomas.

Unite a nuestro canal de WhatsApp

A diferencia de una alergia alimentaria, las molestias atribuidas a una posible intolerancia a la histamina pueden aparecer horas después. Además, no necesariamente ocurrirían siempre después de consumir el mismo alimento. Factores como estrés, alcohol, descanso insuficiente, medicamentos y cambios hormonales también podrían influir.

Migraña e insomnio entran en el análisis

Dotto pone especial atención en la enzima diamino oxidasa, conocida como DAO, que interviene en la degradación de la histamina. El genetista relaciona este mecanismo con algunos cuadros de migraña, aunque reconoce que sus observaciones clínicas no equivalen a evidencia poblacional.

La histamina también funciona como neurotransmisor relacionado con la vigilia. Por ello, Dotto propone evaluar su posible participación en ciertos problemas de sueño. Sin embargo, el insomnio puede responder a múltiples causas, entre ellas estrés, ansiedad, depresión, apnea del sueño o consumo de estimulantes.

Leé también: Salud pulmonar: vapeo crece entre adolescentes

El especialista utiliza la comparación de un vaso que se llena progresivamente. A la histamina proveniente de alimentos podrían sumarse otros factores hasta alcanzar un determinado umbral. Esto explicaría, según su hipótesis, por qué una misma comida puede generar síntomas un día y no producirlos en otra ocasión.

No todas las molestias tienen la misma causa

El análisis también aborda problemas atribuidos al gluten y la lactosa. Dotto remarca que antes de eliminar el trigo deben descartarse diagnósticos como celiaquía y alergia al trigo. La sensibilidad al gluten no celíaca continúa siendo objeto de investigaciones sobre sus posibles mecanismos.

En cuanto a la lactosa, alrededor del 65 % de la población mundial pierde capacidad para digerirla después de la infancia. Dotto sostiene que identificar correctamente el origen de las molestias permite evitar restricciones innecesarias. La recomendación es no normalizar síntomas persistentes ni eliminar alimentos por cuenta propia. Una evaluación profesional permite investigar sus causas y determinar el abordaje adecuado.

Fuente: Infobae

Compartir: