La captura de un capo narco en Itapúa marca un avance clave en una investigación que llevaba más de una década. El detenido es Rubén Justiniano Giménez Vargas (59), sindicado como líder de una red que enviaba marihuana a Argentina.
El procedimiento fue realizado por agentes de Interpol en la localidad de San Cosme y Damián, donde fue ubicado cerca de su residencia. El caso cobra relevancia por el volumen de droga que movía la organización.
Según los investigadores, la estructura operaba desde San Pedro del Paraná. Desde allí, coordinaba envíos de marihuana prensada hacia puertos clandestinos del Río de la Plata.
Red narco operaba rutas fluviales y terrestres
La organización utilizaba embarcaciones para transportar la droga por el río Paraná. De esta forma, lograban abastecer mercados en ciudades como Rosario y Buenos Aires.
También contaban con rutas terrestres. Camiones trasladaban cargamentos a través de las provincias argentinas de Misiones y Corrientes, generando importantes ganancias.
Las actividades fueron detectadas en 2017 por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad). Desde entonces, los agentes mantuvieron un seguimiento constante de la red.
Tiroteo y uso de avionetas en operaciones
En noviembre de 2017, un operativo en el río Paraná derivó en un enfrentamiento armado. Cuatro agentes resultaron heridos durante el procedimiento.
En esa ocasión, se incautaron cerca de cuatro toneladas de marihuana. Sin embargo, parte del cargamento logró cruzar hacia territorio argentino.
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Posteriormente, la organización habría incorporado avionetas para continuar los envíos. Esto permitió diversificar las rutas de tráfico.
En 2018, la Senad capturó a otros integrantes clave de la estructura. Entre ellos, responsables de operaciones y logística.
La reciente captura del capo narco en Itapúa cierra un capítulo central de la investigación. Las autoridades continúan con el análisis de la red y posibles conexiones.
Fuente: ABC Color







