Los ciudadanos congregados en el centro de Asunción sentaron postura sobre los desafíos pendientes tras estos 30 años de democracia en el país.
Durante la marcha se destacó el reclamo al gobierno del refuerzo de la memoria histórica sobre los crímenes de la sangrienta dictadura, sobre todo incluirlo formal y efectivamente en la malla curricular. Incluso los hechos más recientes.
Así también se hizo mención directa a la exigencia de aprobación de leyes como la siempre controvertida Ley contra toda forma de discriminación o por ejemplo la derogación de la ley de militarización en el norte del país y otras que, según denuncian, permiten los abusos sobre todo contra los campesinos.

Mediante un anota realizaron un extenso relato de hechos que se sucedieron ya en la época democrática, donde consideran se vieron atentados los derechos básicos de los compatriotas. Entre ellos citan la masacre de Curuguaty.
Criticaron asimismo a las principales organizaciones del Estado, por supuestamente estar subordinadas aún a los poderes «stronistas» que persisten, e incluso contra el presidente Mario Abdo Benítez.
El lema de las organizaciones es que “ a 30 años de la caída de Stroessner el desafío es derribar al stronismo, hacer memoria, enjuiciar a los responsables del saqueo y el terrorismo de Estado, recuperar bienes robados al pueblo”.
Así también en el lugar estuvieron presentes el sacerdote Francisco Oliva y el doctor Joel Filarga, cuyo hijo murió víctima de la dicatdura. Ambos eran luchadores contra el régimen de Alfredo Stroessner Matiauda.







