Luego de varios días marcados por la angustia y la espera, este jueves se confirmó el peor desenlace. Un niño de 11 años, diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA), fue encontrado sin vida en aguas del arroyo Ñeembucú, en el departamento del mismo nombre. El menor estaba desaparecido desde el domingo.
El cuerpo fue localizado a unos 200 metros del puente de acceso a la ciudad de Pilar. Pescadores que se encontraban recorriendo la zona notaron la presencia del cuerpo entre camalotes y dieron aviso inmediato a las autoridades.
Tras la alerta, personal policial y del Ministerio Público acudieron al lugar para iniciar las diligencias correspondientes.
Identificación del menor
La víctima fue identificada como Alexander Arsenio Espinoza Ferreira. Según confirmó la agente fiscal Erika Encina, el reconocimiento del cuerpo fue realizado por el padre del niño en el lugar del hallazgo, con acompañamiento de las autoridades.
Estado del cuerpo y traslado a Asunción
De acuerdo con el informe preliminar del médico forense, el cuerpo se encontraba en avanzado estado de descomposición. Debido a esta situación, se dispuso su traslado a la Morgue Judicial de Asunción.
En la capital se realizará la autopsia correspondiente, con el objetivo de determinar de manera precisa la causa de la muerte.
Registros en video, una pieza clave de la investigación
Durante las primeras diligencias, la Fiscalía accedió a diversos registros audiovisuales captados en la zona. En algunos de estos videos se observa al niño desplazándose solo, incluso bajo la lluvia y en cercanías de una estación de servicios.
El material audiovisual ya fue incorporado a la carpeta fiscal como parte de la investigación.
▶️ ESTAS SON LAS ÚLTIMAS IMÁGENES DEL NIÑO CON AUTISMO PERDIDO EN PILAR |
Alexander Espinoza está desaparecido desde el pasado de 4 de enero y está siendo buscado intensamente por las autoridades.
TEA PY difundió un video captado por cámaras de seguridad de una estación… pic.twitter.com/HaaVVa1Yc2
— DELPY (@delpynews) January 7, 2026
Según los datos recabados por los investigadores, en uno de los registros se observa que una persona intentó detener al niño, aunque no logró hacerlo. Posteriormente, ese material fue entregado a las autoridades para su análisis.
La fiscal Erika Encina señaló que el niño tenía una fuerte atracción por el agua y que no era la primera vez que se alejaba de su vivienda sin supervisión. Este antecedente es considerado relevante y forma parte del análisis que realiza el Ministerio Público.
Fuente: ABC Color







