El Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay abrió una investigación contra Carlos Miguel Torres Romero, funcionario asignado a la embajada en el Líbano, tras recibir quejas sobre su comportamiento en el consulado de Beirut. La Cancillería emitió un memorándum oficial donde se detallan varias irregularidades atribuidas al trabajador durante su horario laboral.
Torres Romero se encuentra en funciones en Beirut desde julio de 2024. Aunque forma parte del personal de la institución desde enero de 2012, no es diplomático de carrera. Fuera de sus labores oficiales, también se dedica a la enseñanza de idiomas y ofrece clases particulares de danzas tradicionales árabes.
Las denuncias surgieron de ciudadanos que acudieron al consulado a realizar trámites y que señalaron haber recibido un trato inapropiado por parte del funcionario. Según los testimonios recogidos, su conducta no correspondía con la responsabilidad institucional que representa su cargo. Esto motivó la intervención administrativa para esclarecer la situación.
Uso de Tinder y ofrecimientos inapropiados
Entre las acusaciones, el informe interno destaca que Torres Romero ofrecía «servicios personales impropios», como masajes, a personas que acudían al consulado. Además, se confirmó que utilizaba la aplicación Tinder durante su jornada laboral, incluso mientras debía estar atendiendo al público.
La embajadora paraguaya en el Líbano, Lethicia Paredes Sequeira, le advirtió en junio de 2025 sobre el malestar que generaba su comportamiento entre los visitantes. También le señaló que había realizado comentarios fuera de lugar hacia los usuarios del consulado y le exigió un cambio inmediato de actitud.
Durante el proceso de apercibimiento formal, la jefa de misión fue enfática en recordarle que su labor implica representar la imagen del país en todo momento, tanto dentro como fuera de la embajada. Sin embargo, las quejas continuaron llegando a la sede central de la Cancillería.
Cambios de funciones y antecedentes diplomáticos
A raíz de los hechos, el viceministro Miguel Ángel Aranda mantuvo una comunicación por videollamada con la delegación en Beirut y, tras revisar las denuncias, se dispuso una reasignación inmediata de funciones para Torres Romero. Esta decisión fue efectiva desde el 3 de septiembre de 2025. La investigación interna sigue su curso.
Este caso trae a la memoria otros episodios controversiales en la diplomacia paraguaya. En 2018, Julián Vega renunció a su cargo como director de Migraciones en Taiwán tras ser denunciado por acoso por parte de una intérprete local. Hoy es concejal en Mariano Roque Alonso.
Otro antecedente es el de Héctor Figueredo, ex cónsul en Buenos Aires, quien en 2019 fue acusado por empleadas del consulado de acoso sexual. Figueredo presentó su renuncia alegando razones de honor y, actualmente, es diputado nacional por el Partido Colorado.
Fuente: Extra







