La familia de un recién nacido fallecido en Limpio denunció presunta negligencia médica en dos centros asistenciales, uno público y otro privado. El caso involucra al Hospital Materno Infantil de Limpio y al Sanatorio Fernández, señalados por diagnósticos erróneos, trato inadecuado y falta de explicaciones claras.
El bebé, de apenas cuatro días de vida, presentó un cuadro febril que, según la familia, fue minimizado en un primer momento y terminó con su muerte.
Penurias en servicios públicos y privados
Mayra Balbuena, tía del bebé, relató que el cuadro comenzó con fiebre de 39 grados pocos días después del nacimiento. La familia acudió de urgencia al Hospital Distrital de Limpio, donde, de acuerdo con su versión, el personal atribuyó el síntoma a una reacción normal a las vacunas iniciales.
Tras realizarle análisis, cuyos resultados fueron informados como “buenos”, el niño recibió el alta. Sin embargo, al regresar a la vivienda, la temperatura no disminuyó y se mantuvo en torno a los 38 grados, lo que llevó a los padres a buscar una segunda opinión en el sector privado.
La familia se dirigió entonces al Sanatorio Fernández. Allí, según el relato de Balbuena, los profesionales cuestionaron por qué el hospital público había permitido el alta del recién nacido. Indicó que al pequeño se le aplicó una inyección, sin que los padres recibieran información detallada sobre el medicamento utilizado.
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Los progenitores permanecieron en el pasillo del sanatorio con la promesa de un traslado al Instituto de Previsión Social (IPS), gestión que finalmente no se concretó de acuerdo con la denuncia.
Los familiares afirmaron además que en el sanatorio se les intentó cobrar G. 1.600.000 por la permanencia en el pasillo. Señalaron que también se habría pretendido que el padre firme un documento para eximir de responsabilidad al establecimiento en caso de complicaciones.
Ante estas situaciones y la percepción de falta de atención adecuada, el padre pidió la devolución de los documentos y decidió volver al hospital público. Al reingresar al Hospital de Limpio, el equipo médico informó que el recién nacido presentaba un problema cardíaco repentino. Pese a las maniobras de reanimación tras un paro cardiorrespiratorio, el fallecimiento fue confirmado alrededor de las 22:00.
“Doble negligencia médica”
Balbuena sostuvo que la familia considera que existió una “doble negligencia médica”. Recordó que, en su experiencia, primero se les aseguró que la fiebre respondía únicamente a la vacunación y, posteriormente, en el sanatorio privado se aplicó una medicación cuyo contenido aún desconocen.
La familia centra su reclamo en la falta de coherencia entre los análisis iniciales, que indicaban un cuadro normal, y la aparición posterior de un fallo cardíaco severo. También enfatizan la ausencia de documentación clara sobre los procedimientos y medicamentos utilizados en el centro privado.
Hasta el momento, según la versión de los allegados, no recibieron respuestas formales ni un informe detallado por parte de las autoridades del hospital ni del sanatorio. La familia expresó malestar por la forma en que se les entregó el cuerpo del bebé y considera que el proceso careció de contención y sensibilidad.
Los padres y parientes piden que se investigue el actuar de ambos servicios de salud para esclarecer la secuencia de atenciones y determinar eventuales responsabilidades. Su objetivo, señalan, es que el caso no quede sin respuesta y que se revisen los protocolos para evitar situaciones similares.
Fuente: ABC Color







