Que la batería del celular se agote antes de terminar el día es un problema común. La buena noticia es que no hace falta instalar aplicaciones ni hacer cambios complicados: con algunos ajustes simples en apps que usamos todos los días, se puede notar la diferencia.
Uno de los primeros lugares donde conviene mirar es WhatsApp. La aplicación descarga fotos, videos, audios y documentos de forma automática, incluso cuando no los abrís. Eso significa consumo constante de datos y batería. Desactivar esa opción ayuda más de lo que parece.
Para hacerlo, basta con entrar a Configuración, ir a Almacenamiento y datos y elegir “Nunca” en la descarga automática de archivos. Así, solo se bajará lo que realmente quieras ver y el celular dejará de trabajar de más en segundo plano.
Las plataformas de video también juegan un papel clave
Apps como YouTube o Netflix suelen reproducir contenido en alta calidad por defecto, lo que exige más al procesador y a la pantalla. Bajar la resolución a 360p o 480p puede parecer un detalle menor, pero en sesiones largas marca una gran diferencia en el consumo de batería.
En redes sociales como Instagram y TikTok, el problema es la carga constante de videos. Ambas aplicaciones permiten establecer un tiempo máximo de uso diario. Cuando se alcanza ese límite, aparece una notificación que ayuda a cortar el uso excesivo y, de paso, a ahorrar energía.
Otra opción práctica es usar versiones “lite” de algunas aplicaciones, como Facebook Lite. Estas ocupan menos espacio, consumen menos datos y reducen los procesos en segundo plano, lo que se traduce en una batería que dura más horas.
También hay pequeños hábitos que suman. En Spotify, escuchar música sin reproducir videos o animaciones evita un gasto innecesario. En los videojuegos, jugar sin sonido o con el volumen bajo reduce la exigencia del procesador. Y si la carga ya está baja, activar el modo ahorro de batería del sistema ayuda a estirar los últimos porcentajes sin sorpresas.
Fuente: Infobae







