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Altas temperaturas: cuidados clave para evitar golpes de calor

El calor extremo y la alta humedad elevan el riesgo de golpes de calor. Expertos detallan cuidados y señales de alerta a tener en cuenta.

Foto: Fernando Calistro. ÚH.

Las jornadas de intenso calor, especialmente cuando vienen acompañadas de altos niveles de humedad, pueden representar un riesgo importante para la salud si no se toman precauciones. En estas condiciones, el cuerpo humano enfrenta mayores dificultades para regular su temperatura, lo que incrementa la probabilidad de deshidratación y de cuadros más graves, como el golpe de calor, según advierten profesionales de la salud.

Cuando el aire está cargado de humedad, el sudor no se evapora con la misma facilidad. Este proceso es clave para que el organismo logre enfriarse de forma natural. Al verse limitado, la temperatura corporal puede elevarse rápidamente, generando un sobreesfuerzo físico que, si no se controla, puede derivar en situaciones de riesgo.

El impacto del calor extremo no afecta a todas las personas de la misma manera. Quienes padecen enfermedades crónicas, como diabetes, afecciones cardiovasculares o trastornos de salud mental, pueden experimentar un empeoramiento de sus condiciones. A esto se suman grupos que, por razones biológicas, requieren una atención especial durante los días de temperaturas elevadas.

Entre los más vulnerables se encuentran los bebés y niños menores de cinco años, las mujeres embarazadas, las personas con obesidad y los adultos mayores. En estos casos, la observación debe ser constante, ya que los síntomas pueden aparecer de forma progresiva y pasar desapercibidos en sus primeras manifestaciones.

Tomar mucha agua, evitar bebidas alcohólicas o azucaradas

Para minimizar los efectos del calor, especialistas y la Dirección de Meteorología recomiendan medidas simples pero fundamentales. Mantener una hidratación constante es clave, incluso cuando no se siente sed. Se aconseja evitar bebidas alcohólicas, azucaradas o con cafeína, optar por comidas livianas y frescas, y ventilar los ambientes únicamente en los horarios de menor temperatura.

También es fundamental reconocer las señales de alerta. La deshidratación puede presentarse con calambres, dolor de cabeza, náuseas y pulso acelerado. El golpe de calor, en cambio, es una emergencia médica que se manifiesta con una temperatura corporal superior a los 40 grados, piel caliente y alteraciones del estado de conciencia. Ante estos síntomas, se debe refrescar a la persona de inmediato y buscar asistencia médica urgente.

Fuente: ABC Color