Un chofer de la línea 44, empresa Xime S.A., detuvo su unidad y descendió para asistir a una pasajera de unos 80 años. La mujer se dirigía al IPS Yrendague de Mariano Roque Alonso y viajaba sola.
El hecho ocurrió en un punto donde no hay semáforos y está prohibido el descenso de pasajeros. Sin previo aviso, el conductor dejó su asiento y acompañó a la adulta mayor hasta cruzar la ruta.
Carmen Caballero, de 55 años, presenció la escena. Contó que estaba cerca de la puerta y que previamente cedió su asiento a la abuela. También la ayudó a pagar el pasaje para evitar que pasara por el molinete, ya que utilizaba bastón.
Descenso en zona sin parada habilitada
“La señora le preguntó al chofer si pasaba por IPS Yrendague de Mariano Roque Alonso, ‘sí’, le dijo”, relató Carmen. Agregó que, al llegar, el conductor esperó a que bajara despacio antes de asistirla.
Carmen explicó que en ese punto no existe parada autorizada. “Y la verdad que nunca para ahí el colectivo, pero el chofer le bajó frente al Yrendague. Sobre todo porque ahí no hay semáforo y los autos van rápido”, expresó.
La parada más cercana se encuentra a dos cuadras. Según indicó, los vecinos solicitaron en varias ocasiones una habilitación frente al hospital, pero está prohibido. Muchos conductores evitan detenerse por temor a multas.
Reacciones de pasajeros y reflexión
Carmen logró captar una fotografía desde la ventana con ayuda de otra pasajera. En la imagen se observa a la mujer con pollera y bolsa amarilla, mientras el chofer la toma de la mano.
“Yo siempre me siento en esos asientos para darle a la gente que necesita”, comentó. Añadió que algunos pasajeros “se hacen los dormidos o están con el celular” y no ceden el lugar.
Sobre el conductor, señaló que, según comentarios, se llamaría Javier Torres y tendría unos 35 años, aunque no confirmó el dato. “Siempre publico si los choferes hacen las cosas mal, pero también hay que destacar lo bueno”, afirmó.
Fuente: EXTRA







