Erico Galeano y Hernán Rivas pidieron dejar sin efecto la devolución de sus fueros. ABC Color
La Cámara de Senadores aceptó este martes las renuncias de los legisladores colorados Erico Galeano y Hernán Rivas. Ambos parlamentarios oficialistas abandonaron sus bancas en medio de severos cuestionamientos judiciales. El presidente del Senado, Basilio Núñez, puso los documentos a consideración del pleno durante la jornada. Esta maniobra política busca evitar la inminente pérdida de investidura que pesaba sobre ambos legisladores cartistas. La salida se formalizó tras meses de presiones y un evidente desgaste de la imagen institucional.
Las renuncias afectan a figuras clave del movimiento Honor Colorado en la Cámara de Senadores. Erico Galeano sale tras ser condenado por vínculos con el narcotráfico en el operativo A Ultranza Py. Por otro lado, Hernán Rivas enfrenta cargos por el presunto uso de un título universitario falso. El suceso ocurrió en el Congreso Nacional y redefine la mayoría oficialista en el Poder Legislativo. Esta decisión importa porque depura momentáneamente el cuerpo colegiado de miembros con procesos penales abiertos.
La dimisión de Galeano se formalizó pocos minutos antes de tratarse su expulsión del pleno. El exsenador prefirió retirarse para eludir la votación que lo dejaría fuera de la Cámara de Senadores. Este punto figuraba como una adenda en el orden del día presentada por el senador Basilio Núñez. El apoyo político previo del oficialismo desapareció ante la contundencia de las pruebas judiciales en su contra. Galeano deja su curul tras un periodo marcado por el blindaje corporativo y las dudas ciudadanas.
Galeano recibió una condena de 13 años de prisión por lavado de dinero. También se le imputa asociación criminal dentro del operativo internacional conocido como A Ultranza Py. Su caída es un golpe fuerte para los sectores políticos vinculados con esquemas delictivos transnacionales. El proceso comenzó en mayo de 2023, cuando todavía ejercía funciones en la Cámara de Diputados antes de su ascenso. Desde entonces, su situación jurídica fue objeto de constantes debates y maniobras de protección política.
El caso contra Galeano estuvo marcado por diversas maniobras calificadas como inconstitucionales por juristas. El bloque de Honor Colorado impulsó medidas para sostenerlo mediante desafueros y posteriores devoluciones de fueros. Incluso se otorgaron permisos especiales que vulneraban las normas legales vigentes en la República. Este episodio se convirtió en el máximo ejemplo de blindaje político dentro de la Cámara de Senadores. La presión de la opinión pública finalmente obligó a la bancada oficialista a soltarle la mano.
La situación de Hernán Rivas se volvió crítica tras una resolución reciente de la Corte Suprema. El máximo tribunal anuló su sobreseimiento provisional y ordenó que la causa avance a juicio oral. Rivas es investigado por la presunta utilización de un título de abogado de contenido falso. Esta decisión judicial dejó al senador sin el amparo político necesario para conservar su lugar en la Cámara de Senadores. La renuncia se produjo apenas un día después de conocerse el fallo judicial.
Las investigaciones fiscales señalan que Rivas nunca cursó realmente la carrera de Derecho declarada. El legislador habría usado ese diploma falso para acceder a cargos de altísima relevancia institucional. Destaca su paso como representante del Senado ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. Gremios de abogados y diversas organizaciones civiles denunciaron reiteradamente su evidente falta de idoneidad. El oficialismo dejó de protegerlo cuando el avance hacia un juicio oral se volvió una realidad jurídica ineludible.
Tras la salida de Galeano, Carlos Liseras juró nuevamente como integrante de la Cámara de Senadores. Liseras asume la banca dejada vacante por el condenado exsenador del movimiento Honor Colorado. Sin embargo, su incorporación generó críticas inmediatas por parte de diversos sectores de la oposición. La senadora Yolanda Paredes exigió que conste en acta si el nuevo legislador renunció a su cargo previo. Paredes cuestionó la legalidad de su retorno al pleno de forma tan apresurada.
El conflicto principal reside en la posible incompatibilidad constitucional de Liseras para ejercer su función. El actual senador se desempeñaba como titular de la Comisión Nacional de Juegos de Azar anteriormente. Juristas sostienen que ejercer cargos en el Ejecutivo y el Legislativo simultáneamente viola la Constitución Nacional. El permiso especial que poseía fue tachado de ilegal por varios constitucionalistas del país. La transparencia de su nueva designación sigue bajo sospecha por esta supuesta dualidad de funciones.
La salida de Hernán Rivas asegura la banca definitiva para Antonio Barrios, médico de Horacio Cartes. Barrios se consolida como una pieza central del oficialismo en el Senado de la Nación. Asimismo, Ramón Retamozo queda ratificado como senador permanente tras ingresar por la lista de Fuerza Republicana. Aunque pertenece a otra facción, Retamozo actúa actualmente como aliado estratégico del cartismo. Estos cambios mantienen la superioridad numérica del bloque colorado a pesar de las bajas judiciales registradas.
Fuente:
Esta web usa cookies.