Día de la Polca Paraguaya: origen y rasgos del género

La fecha recuerda a Emiliano R. Fernández y Luis Alberto del Paraná, dos referentes de la música popular nacional.

Cada 15 de septiembre se conmemora el Día de la Polca Paraguaya, una fecha establecida por ley en homenaje a dos figuras centrales de la música nacional. Emiliano R. Fernández falleció el 15 de septiembre de 1949. Luis Alberto del Paraná murió en la misma fecha, pero en 1974. La celebración también pone en foco el origen y las características de este género.

El músico y musicólogo paraguayo Luis Szarán sostiene que la polca paraguaya surgió mediante un proceso prolongado de fusión cultural. Según sus estudios, ya existen señales durante la época colonial. La música española llegada al territorio habría aportado elementos que posteriormente formaron parte de su desarrollo.

Unite a nuestro canal de WhatsApp

Durante el siglo XIX también llegó al Paraguay la polca europea, originaria de Bohemia, en Europa central. Aunque el nombre se mantuvo, la música local tomó características diferentes. Para Szarán, la denominación europea permaneció mientras el desarrollo rítmico y melódico siguió un camino propio en Paraguay.

El ritmo distingue a la polca paraguaya

Una de las principales diferencias está en su estructura rítmica. La polca europea utiliza una base binaria, mientras la paraguaya combina ritmos binarios y ternarios. Szarán identifica este rasgo como “sincopado paraguayo”. La melodía se desarrolla en dos tiempos y el acompañamiento puede avanzar en tres, generando una polirritmia característica.

El género también presenta numerosas variantes. La polca kyre’ỹ tiene un carácter alegre y animado. La syryry posee un movimiento más moderado, mientras la popó se vincula a saltos de los bailarines. También aparecen la saraki, generalmente rápida e instrumental, la yekutu y la galopa, marcada por una mayor intensidad rítmica.

Mestizaje y lengua en la polca paraguaya

Szarán plantea que la polca paraguaya debe entenderse principalmente como resultado del mestizaje cultural. El musicólogo distingue esta evolución de una influencia musical indígena directa. Según explica, la presencia guaraní aparece con fuerza en el idioma y la cultura, aunque las estructuras musicales indígenas presentan características diferentes.

La lengua guaraní también tuvo que adaptarse a formas poéticas de tradición española. Ese proceso acompañó la transformación del género junto con otras expresiones culturales. Szarán recuerda además que las clases populares observaban danzas europeas y posteriormente las reproducían con movimientos, ritmos y sensibilidades propias.

Durante el siglo XX, compositores como Herminio Giménez, Mauricio Cardozo Ocampo, Félix Pérez Cardozo, Agustín Barboza y Eladio Martínez ampliaron el repertorio. Emiliano R. Fernández aportó desde la poesía y la canción popular. Luis Alberto del Paraná, junto a Los Paraguayos, llevó estas composiciones a escenarios internacionales. La polca continúa hoy con formas tradicionales y expresiones contemporáneas.

Fuente: ABC C.

Compartir: