El Hospital General de San Lorenzo, dependiente del Ministerio de Salud Pública, enfrenta denuncias que exponen una profunda crisis. Pacientes y médicos coinciden en señalar irregularidades que afectan directamente la atención.
Usuarios del servicio describen un ambiente dominado por prácticas políticas. Según testimonios recogidos, el centro asistencial se habría convertido en un espacio de favores y vínculos partidarios.
Un paciente, que pidió reserva de identidad, relató que los pasillos se llenan de personas vinculadas a sectores políticos. Esta presencia contrasta con la escasez de personal en áreas críticas. “Somos víctimas de un sistema plagado de corrupción”, expresó.
Atención en riesgo: médicos sin especialización
Profesionales del hospital también alertaron sobre situaciones que comprometen la seguridad del paciente. Según sus testimonios, la atención especializada sería, en varios casos, solo aparente.
Médicos generales y de familia estarían cubriendo áreas complejas como pediatría, ginecología y clínica médica. Incluso, denunciaron que algunos profesionales sin formación específica trabajan en terapia intensiva.
“La verdad, ya estamos todos podridos los médicos”, afirmó un profesional. Además, advirtió que muchos evalúan renunciar ante la presión y las condiciones actuales.
Leé más: Irregularidades y despilfarros marcan la gestión en IPS

Falta de insumos y traslados ineficientes
A la situación se suma la escasez de medicamentos e insumos básicos. Esta carencia genera conflictos constantes entre pacientes y personal médico, que no puede responder a las necesidades.
Otro médico explicó que los profesionales enfrentan desgaste emocional. “El paciente reclama y no tiene recursos para comprar lo que falta”, señaló. También se denunciaron irregularidades en la contratación de personal. Según los testimonios, nuevos ingresos se realizan sin concurso, desplazando a trabajadores con experiencia.
El impacto se refleja en casos concretos. Un ciudadano de 83 años con fractura expuesta no recibió atención de urgencia. “Soy un simple ciudadano, víctima del sistema”, manifestó.
Leé más: IPS infló sueldos con bonos irregulares, más de G. 30 millones
Además, los traslados a hospitales de mayor complejidad presentan fallas. Pacientes califican los protocolos como ineficientes, debido a la falta constante de camas disponibles.
Las condiciones edilicias agravan el panorama. La falta de climatización afecta la estadía de los pacientes, especialmente en verano. “Médicos piden donaciones para mejorar el hospital”, relató otro profesional. Según explicó, incluso equipos como aires acondicionados se consiguen mediante ayuda externa.
Finalmente, la carga económica recae en las familias. Muchas deben cubrir medicamentos e insumos que deberían ser garantizados por el Estado.
Fuente: ABC Color







