Política

Senado aprueba recorte de bonificaciones tras escándalos por sobresueldos

El recorte afectará a legisladores y ministros. La iniciativa surge tras el escándalo de los G. 18.000 millones repartidos sin control en la Cámara de Senadores.

Senado.

La Cámara de Senadores aprobó este miércoles el proyecto de ley que suprime el pago de bonificaciones para altos funcionarios. La medida rige para el ejercicio fiscal 2026 y afecta a quienes ocupan cargos de conducción política. El documento contempla la eliminación de estos sobresueldos para el presidente de la República, legisladores y ministros. Esta decisión institucional surge en Asunción tras una serie de denuncias por el uso discrecional de los recursos públicos.

El plenario debatió ampliamente el alcance del recorte en medio de fuertes cuestionamientos hacia el titular del Congreso. Los senadores aprobaron la norma con modificaciones y remitieron el expediente a la Cámara de Diputados para su estudio. La intención es frenar el cuestionado festival de beneficios extras que perciben las autoridades del Estado paraguayo. Importa destacar que el proyecto busca dar una respuesta política al descontento ciudadano por los privilegios salariales.

La bancada del movimiento Honor Colorado presentó la propuesta original bajo el liderazgo de Basilio “Bachi” Núñez. La iniciativa legislativa se enfoca específicamente en suprimir las asignaciones extras, independientemente de su denominación técnica o administrativa. El texto fue impulsado luego de que se hicieran públicos los millonarios montos que percibían las cabezas de los tres poderes estatales. Sin embargo, la oposición calificó la medida como un gesto insuficiente ante el gasto real de la nación.

Ahorro fiscal proyectado y postergación de reformas

El senador Salyn Buzarquis del PLRA cuestionó el impacto económico real de la ley aprobada por el oficialismo cartista. Según el parlamentario, este recorte específico solo generaría un ahorro estimado en un millón de dólares para el erario. Buzarquis defendió su propio proyecto denominado “A ley pareja, nadie se queja”, que propone una reforma financiera mucho más profunda. Los senadores acordaron postergar el tratamiento de esta última propuesta por el plazo de una semana adicional.

Por su parte, el senador Rafael Filizzola del PDP criticó las contradicciones en el discurso económico del actual Gobierno nacional. Señaló que mientras el Ejecutivo celebra el “Grado de Inversión”, las medidas actuales parecen propias de una “Economía de Guerra”. Filizzola repudió que se hable de un gigante que se levanta mientras se aplican recortes por falta de liquidez. Estas posturas evidencian la tensión política entre la narrativa oficialista y la realidad de los gastos públicos estatales.

Otros sectores de la oposición recordaron que el cartismo tiene deudas pendientes con la transparencia administrativa en años anteriores. Mencionaron que el sector oficialista nunca cumplió efectivamente con las disposiciones establecidas en la conocida como “Ley Godoy”. Esta normativa también buscaba limitar los abusos en la asignación de salarios y beneficios dentro de la estructura estatal. El debate reflejó una profunda desconfianza hacia la voluntad real de reforma por parte de las bancadas mayoritarias.

El esquema de repartija discrecional en el Congreso

La aprobación del recorte se produce tras revelaciones periodísticas sobre el manejo de fondos bajo el mando de Núñez. Informes de prensa detallaron un esquema que permitió la distribución de casi 18.000 millones de guaraníes en un año. Estos fondos se repartieron entre casi todos los funcionarios de la Cámara Alta sin ningún tipo de control externo. El sistema permitía asignar bonos por “responsabilidad en el cargo” a discreción del titular del Legislativo en Asunción.

Basilio Núñez buscó defenderse de las acusaciones y responsabilizó a los medios de comunicación por las publicaciones recientes. El senador percibía un sobresueldo de 21 millones de guaraníes mensuales que se sumaba a su dieta y gastos. Esta cifra totalizaba una remuneración de 63 millones de guaraníes por mes. El titular del Congreso negó que los pagos fueran encubiertos y afirmó que su presupuesto es solo el 1% del nacional.

Propuesta de tope salarial y control de gastos superfluos

El proyecto postergado de Buzarquis plantea un ahorro potencial mucho mayor. El legislador propone destinar estos recursos directamente al sistema de Salud Pública y a otros gastos sociales urgentes. La norma establece el recorte de al menos el 50% de todos los gastos considerados superfluos en el Estado. Este plan busca una reestructuración total de la política salarial pública paraguaya para optimizar el uso del dinero.

La propuesta establece que ningún funcionario público podrá ganar más que el presidente de la República del Paraguay. Actualmente, el salario total del mandatario nacional se sitúa en poco más de 37 millones de guaraníes mensuales. Esta limitación incluiría todo tipo de remuneración percibida, desde bonificaciones y premios hasta los viáticos por viajes oficiales. El objetivo es eliminar las disparidades extremas que existen actualmente entre los diferentes niveles de la burocracia estatal nacional.

Fuente: ABC Color