El FBI investiga la posible relación entre la muerte o desaparición de 11 científicos vinculados a la tecnología nuclear en Estados Unidos. La agencia busca determinar si existen conexiones entre estos casos, registrados en los últimos años y que generaron interés público.
La investigación del FBI cuenta con el apoyo del Departamento de Energía, el Departamento de Guerra y fuerzas policiales estatales y locales. El objetivo es identificar posibles vínculos entre los episodios, aunque hasta ahora no se confirmaron conexiones evidentes.
El tema cobró notoriedad en redes sociales, donde surgieron teorías sobre una supuesta conspiración. Incluso se mencionó a la Casa Blanca en algunas versiones, aunque las autoridades no han validado estas afirmaciones.
Casos bajo análisis en distintos estados
Entre los hechos investigados, cuatro están vinculados al condado de Los Ángeles. En ese grupo figuran Carl Grillmair, astrofísico del Centro IPAC de Caltech, fallecido en febrero a los 67 años, y tres expertos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.
Se trata de Michael David Hicks y Frank Maiwald, quienes murieron en 2023 y 2024, respectivamente. También se incluye a Mónica Jacinto Reza, desaparecida en junio del año pasado durante una caminata en el Bosque Nacional Los Ángeles.
Hay un escándalo en Estados Unidos: se suman 11 científicos muertos o desaparecidos ligados a programas confidenciales y estratégicos del país.
El presidente Donald Trump y el FBI habrían activado una investigación de máxima intensidad.
Algunos sospechan que un gobierno… pic.twitter.com/MZ9nION6jX
— Gustavo Cardenas (@gustav0cardenas) April 20, 2026
A estos casos se suma el del mayor general retirado William Neil McCasland, de 68 años. Fue visto por última vez a fines de febrero en su vivienda en Albuquerque, Nuevo México, sin que se tenga información posterior.
Otros científicos fallecidos o desaparecidos
El FBI también investiga la muerte de Jason Thomas, desaparecido en diciembre en Massachusetts y hallado sin vida en marzo. Asimismo, figura Amy Eskridge, quien falleció en junio de 2022 en Alabama por una herida de bala autoinfligida.
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Otro caso es el del científico portugués Nuno Loureiro, asesinado a tiros en Massachusetts. Las autoridades vinculan su muerte con un sospechoso relacionado a un tiroteo en la Universidad Brown.
La lista incluye además las desapariciones de Melissa Casias, Anthony Chávez y Steven García. El presidente Donald Trump calificó el tema como “un asunto bastante serio” y expresó su expectativa de que se trate de coincidencias.
Fuente: Clarín







