La masacre en Honduras registrada este jueves en una finca de palma africana dejó al menos 14 personas fallecidas en el municipio de Trujillo, departamento de Colón. El ataque ocurrió en el sector de Palmeras, zona de Paso Aguán, donde las autoridades encontraron múltiples cuerpos tras una emboscada armada dentro de la propiedad agrícola.
De acuerdo con reportes preliminares, entre las víctimas había tres mujeres cuyos cuerpos fueron hallados fuera de la finca. El resto permanecía dentro del establecimiento. Habitantes de la zona indicaron que las víctimas serían trabajadores agrícolas que se dirigían a iniciar sus labores cuando fueron interceptados por hombres armados con fusiles de alto calibre.
Testigos señalaron que los cuerpos quedaron dispersos en diferentes sectores de la propiedad, incluso cerca de estructuras tipo caseta. El hecho ocurrió en la comunidad de Rigores, un asentamiento campesino ubicado en el Bajo Aguán, región marcada desde hace años por conflictos agrarios y disputas por tierras vinculadas a la producción de palma africana.
Bajo Aguán, una región marcada por la violencia
El Bajo Aguán es considerado uno de los puntos más conflictivos de Honduras debido a enfrentamientos relacionados con la tenencia de tierras. En esta región operan importantes fincas de palma africana y organizaciones campesinas que históricamente han protagonizado tensiones con empresas privadas y fuerzas de seguridad.
Masacre en Finca Paso Aguán: Grupo armado embosca y ejecuta a trabajadores mientras iniciaban su jornada laboral.
➡️Tres hermanas figuran entre las víctimas de la muerte múltiple en Paso Aguán. #LOÚLTIMO pic.twitter.com/oI1YNwfHKt
— TSiHonduras (@TSiHonduras) May 21, 2026
Además, informes de seguridad y organizaciones locales sostienen que durante 2026 ya se registraron al menos 11 masacres en distintas zonas del norte hondureño. Estos episodios violentos dejaron cerca de 47 personas fallecidas, según reportes preliminares difundidos en el país.
Autoridades despliegan equipos especiales
Paralelamente, en otras zonas del norte de Honduras también se reportaron ataques armados recientes contra agentes policiales. En Corinto, municipio de Omoa, departamento de Cortés, informes preliminares mencionaron la muerte de al menos cinco policías en dos incidentes distintos ocurridos en el área fronteriza.
Tras la masacre en Trujillo, la Policía Nacional desplegó equipos especiales para asegurar la escena y coordinar el levantamiento de los cuerpos junto a Medicina Forense. Las autoridades trabajan en la identificación de las víctimas y en la investigación para determinar a los responsables del ataque. Hasta el momento no existe una versión oficial detallada sobre el móvil del crimen y la zona permanece bajo fuerte resguardo policial.
Fuente: Infobae







