Salud

Lo que debes tener en cuenta acerca de la ansiedad

El cuerpo puede mostrar ansiedad antes que la mente. Las señales físicas descritas en el artículo ayudan a identificarla, evitar confusiones y saber cuándo corresponde una consulta médica.

Trastorno de ansiedad. Foto: businessinsider.es.

La ansiedad suele describirse como inquietud o preocupación. Sin embargo, muchas personas la detectan primero en el cuerpo. Esto ocurre cuando el cerebro interpreta una amenaza, real o anticipada. Entonces activa un “sistema de alarma” biológico.

Esa activación no equivale solo a “estar nervioso”. Desencadena una cascada física que busca reaccionar rápido. Por eso, en algunos casos, se parece a un problema cardiaco, respiratorio o digestivo. Además, puede aparecer incluso sin un peligro concreto.

La respuesta clásica es la de “lucha o huida”. Acelera el corazón, aumenta la respiración y tensa los músculos. En situaciones puntuales puede durar minutos. Pero si la ansiedad es persistente, el cuerpo puede quedar en alerta por horas. Ese desgaste puede repetirse día tras día.

Síntomas físicos comunes y qué los dispara

Cuando la alarma se enciende, el organismo prioriza funciones de supervivencia. Por lo tanto, cambian el pulso, la respiración y la tensión muscular. Esto explica por qué algunas personas se asustan y creen que atraviesan una urgencia médica. Además, esa interpretación puede aumentar el miedo y sostener el ciclo.

Entre los signos más habituales están las palpitaciones o el pulso rápido. También aparecen sudor frío y temblores. Además, la tensión muscular puede terminar en dolor de cuello. Puede haber mandíbula apretada y cefaleas.

Otra señal frecuente es la opresión en el pecho. Puede sumarse falta de aire o la sensación de “no poder llenar” los pulmones. Esto se reporta con más intensidad durante ataques de pánico. Además, algunas manifestaciones se asocian a hiperventilación.

La sobrecarga digital puede hacer que pequeños contratiempos diarios se sientan abrumadores, incrementando el cansancio y ansiedad (Crédito: Freepik)

En el sistema digestivo, la ansiedad puede sentirse como náuseas. También aparece “nudo” en el estómago. En algunos casos hay diarrea o cambios en el apetito. Además, pueden surgir mareos, hormigueo en manos o labios y fatiga. Esto se vincula a respiración rápida o sueño alterado.

Cuándo conviene consultar y cuándo es urgente

Si los síntomas son nuevos, intensos o interfieren en la vida diaria, conviene una evaluación clínica. Algunas condiciones pueden parecer ansiedad, como arritmias, asma, reflujo severo o problemas tiroideos. Por lo tanto, la confirmación médica ayuda a ordenar el diagnóstico y el tratamiento.

Se recomienda buscar atención urgente ante dolor torácico fuerte, desmayo, dificultad respiratoria marcada o debilidad súbita. Además, no conviene “explicar” esos signos sin consulta profesional. Cuando se confirma ansiedad, el tratamiento puede incluir psicoterapia, hábitos de sueño y actividad física. En algunos casos, también medicación.

Reconocer estas señales no es “dramatizar”. Es entender el “lenguaje” del cuerpo para actuar a tiempo. Además, reduce la confusión entre ansiedad y enfermedad física, además de permitir pedir ayuda con criterios claros.

Línea 155: apoyo a la salud mental

¿Ansiedad, riesgo suicida o crisis emocional? Llamá al 155 y podés recibir contención. Es gratis, confidencial y funciona todo el día, en todo el país.

Fuente: ABC Color