EEUU vincula a Marset con el sicariato de Schwartzman

El documento emitido por la Justicia norteamericana detalla las operaciones criminales del líder del Primer Cartel Uruguayo, hoy recluido en una prisión federal.

La Fiscalía de los Estados Unidos amplió formalmente la acusación criminal contra Sebastián Marset. El documento judicial le atribuye la coordinación directa del asesinato de Mauricio Schwartzman. Este crimen violento ocurrió el 12 de septiembre de 2021 en la ciudad de Asunción. Según fuentes de la investigación, la Justicia norteamericana incluyó este homicidio como narcoterrorismo. El presunto capo uruguayo habría ordenado la muerte de su colaborador por sospechas de delación.

El homicidio de Mauricio Schwartzman conmovió profundamente por su extrema violencia. Sicarios acribillaron al empresario frente a su propia residencia en el barrio Jara de Asunción. Para ejecutar el ataque utilizaron armas de guerra y pistolas calibre 9 milímetros. Meses después de la ejecución, el fiscal Marcelo Pecci vinculó este sicariato con el operativo A Ultranza.

La nueva imputación presentada por los fiscales estadounidenses agrava la situación procesal de Marset. El líder de la organización Primer Cartel Uruguayo enfrenta cargos de extrema gravedad. Los delitos acumulados ahora incluyen narcoterrorismo, lavado de dinero y conspiración internacional. También se le acusa de poseer cocaína en embarcaciones bajo la jurisdicción norteamericana. Estas actividades criminales se ejecutaron de forma continua entre los años 2018 y 2026.

Mauricio Schwartzman. Foto: ABC Color.

¿Qué alcance tiene la acusación de narcoterrorismo?

La Fiscalía norteamericana sostiene que Marset lideraba una estructura criminal de gran alcance regional. Esta organización se dedicaba a infundir terror mediante métodos violentos en varios países. Las autoridades judiciales estadounidenses le adjudican atentados armados y amenazas directas a fiscales en ejercicio. Asimismo, el procesado ordenaba la eliminación sistemática de socios de su propia banda. Entre estos actos resalta un ataque con granada contra una sede policial antidrogas en Uruguay.

El investigado también mandó amenazar a la fiscala Mónica Ferrero en el territorio uruguayo. Ella ejerce actualmente funciones claves como fiscala de Corte y procuradora general. El historial violento de esta red delictiva incluye otro homicidio ocurrido en septiembre de 2020. Todos estos elementos probatorios configuraron el cargo de narcoterrorismo en la causa. Este componente criminal distancia el caso de una investigación por narcotráfico ordinario.

El procesamiento judicial contra Sebastián Marset avanzó tras su captura en Bolivia el pasado marzo. Actualmente, el presunto capo del narcotráfico se encuentra preso en los Estados Unidos. Allí afrontaba inicialmente una causa formal centrada en el lavado de dinero. Los investigadores norteamericanos comprobaron el movimiento de grandes volúmenes de euros en efectivo. Estas transacciones ilícitas utilizaron de forma directa los circuitos financieros norteamericanos.

Sebastián Marset.

Ampliación de cargos y lavado de dinero

Las operaciones de blanqueo afectaron a entidades bancarias de Europa Occidental y América del Sur. Por la imputación original de lavado de dinero, el sospechoso se exponía a veinte años de cárcel. También arriesgaba una sanción económica superior a los quinientos mil dólares americanos. No obstante, la inclusión formal del delito de narcoterrorismo ampliará la expectativa de la pena carcelaria definitiva.

La presentación de este nuevo escrito judicial modificó el escenario para la defensa técnica del uruguayo. Fuentes periodísticas de Uruguay confirmaron la caída del posible acuerdo de culpabilidad que se negociaba. Los tratos directos con la Fiscalía quedaron totalmente sin efecto tras revelarse los cargos graves. El sospechoso aguarda el juicio correspondiente recluido en una prisión federal estadounidense.

Fuente: Última Hora

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