Plan Regulador de Asunción: entre el desarrollo y el colapso barrial

Concejales, urbanistas y comisiones vecinales alertan sobre el colapso de servicios, la pérdida patrimonial y la falta de rigor técnico en las ordenanzas comunales.

El Plan Regulador de Asunción acumula fuertes cuestionamientos por las constantes modificaciones introducidas en su marco normativo. Concejales, arquitectos y organizaciones vecinales sostienen que muchas de estas alteraciones terminan favoreciendo al sector inmobiliario, con efectos directos sobre la calidad de vida en los 68 barrios de la capital paraguaya.

Esta herramienta territorial fue creada para ordenar el crecimiento urbano, proteger el medio ambiente y establecer criterios para las construcciones. Sin embargo, la aplicación de excepciones por parte de la Intendencia y la Junta Municipal contribuye a una mayor presión sobre los servicios públicos básicos. Al mismo tiempo, crece el malestar ciudadano por la falta de una planificación integral y sostenible.

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El instrumento establece aspectos técnicos como las alturas máximas permitidas, las zonas residenciales protegidas y los espacios habilitados para actividades comerciales. En la práctica, sus críticos advierten que el Plan Regulador terminó convertido en una acumulación de modificaciones puntuales. De esa manera, la normativa pierde fuerza como herramienta para contener el crecimiento desordenado de la ciudad.

Cuestionamientos a las excepciones dentro del Plan Regulador

El concejal municipal Pablo Callizo, del Partido Patria Querida, cuestionó la aprobación recurrente de excepciones particulares durante las sesiones de la Junta Municipal. Según señaló, estas decisiones permiten avanzar con obras en zonas donde originalmente no estaban previstas. También advirtió que la construcción de nuevas torres aumenta la presión sobre las redes de agua potable, energía eléctrica y alcantarillado sanitario.

La Ordenanza Municipal 163, del año 2018, reunió 180 modificaciones aprobadas hasta ese momento en la capital. Actualmente, se estima que el marco normativo ya acumula cerca de 250 cambios puntuales. Para las comunidades barriales, esta situación genera incertidumbre sobre cuáles son las reglas que realmente están vigentes.

Problemas de infraestructura y reclamos en barrios tradicionales

Las consecuencias del crecimiento inmobiliario sin una planificación adecuada ya son visibles en barrios tradicionales como Las Mercedes, Villa Morra y Carmelitas. Zonas que antes estaban ocupadas principalmente por viviendas familiares con amplios patios hoy concentran edificios de departamentos de gran porte. Los vecinos denuncian cortes frecuentes de energía eléctrica, baja presión de agua potable y desbordes del sistema cloacal.

En Las Mercedes, Marcelina Vera, representante de la Agrupación Barrial Salvemos Las Mercedes, describió los problemas que enfrentan a diario. Según relató, la apertura de 53 locales gastronómicos transformó por completo la dinámica del barrio y deterioró la calidad de vida de los residentes. También cuestionó la falta de controles municipales efectivos sobre establecimientos que, según afirmó, terminaron instalándose de hecho.

A los problemas de servicios se suma la pérdida progresiva de la identidad histórica de Asunción. Numerosas casonas patrimoniales fueron demolidas para dar paso a estacionamientos privados o edificios corporativos. Al mismo tiempo, la reducción de áreas verdes y la tala de árboles contribuyen al aumento de las islas de calor en la ciudad.

Demanda habitacional y ausencia de una planificación integral

El arquitecto urbanista y exconcejal capitalino Federico Franco Troche advirtió que este tipo de autorizaciones tampoco responde necesariamente a la demanda habitacional de la clase media. Explicó que la Municipalidad termina recurriendo al endeudamiento para financiar mejoras de infraestructura en zonas donde los servicios ya se encuentran saturados, como las avenidas Molas López, Primer Presidente, Aviadores del Chaco, Santísima Trinidad y Julio Correa.

Por otro lado, organizaciones ciudadanas y ambientalistas cuestionan la falta de transparencia en el tratamiento de permisos especiales dentro de la Junta Municipal. Los vecinos afectados aseguran que, en muchos casos, no cuentan con espacios de participación previa para plantear objeciones a proyectos que se desarrollan en sus propios barrios.

Si bien algunos sectores comerciales defienden la densificación urbana como una forma de atraer inversiones y evitar la pérdida de población en Asunción, especialistas insisten en que ese proceso debe estar acompañado de reglas claras. La capital necesita actualizar su ordenamiento territorial con criterios técnicos y participación ciudadana, dejando atrás las modificaciones aisladas pensadas para proyectos específicos.

Fuente: El Prisma

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