Flores amarillas: por qué se regalan cada 21 de setiembre

La costumbre se popularizó con Floricienta, pero el amarillo ya simbolizaba luz, afecto, amistad y renovación.

Las flores amarillas vuelven a ganar protagonismo cada 21 de septiembre. con la llegada de la primavera. La costumbre de regalarlas fue popularizada por la telenovela argentina “Floricienta” y luego amplificada en redes sociales como TikTok. Sin embargo, el significado del gesto tiene antecedentes que van más allá de esa producción televisiva.

En “Floricienta”, la protagonista esperaba recibir una flor amarilla como símbolo de amor. La canción asociada a esa escena convirtió el gesto en una referencia cultural para varias generaciones. Con el paso de los años, la tendencia reapareció en plataformas digitales y comenzó a replicarse masivamente durante cada inicio de primavera.

Unite a nuestro canal de WhatsApp

El amarillo también aparece como recurso simbólico en otras expresiones culturales. La película “El Gran Pez” utiliza un campo de flores para reforzar un gesto romántico. En “Gilmore Girls”, las margaritas representan amistad, alegría y afecto. La canción “Yellow”, de Coldplay, también vinculó este color con emociones relacionadas con el amor y la felicidad.

Flores amarillas y su vínculo con la primavera

La asociación entre las flores amarillas y la primavera responde además al significado tradicional del color. El amarillo evoca la luz del sol, la energía y la alegría. Estas sensaciones suelen relacionarse con el cambio de estación y con el renacimiento de la naturaleza después del invierno.

Asimismo, muchas flores amarillas aparecen entre las primeras en florecer tras los meses fríos. Por esa razón, también fueron vinculadas con la esperanza y los nuevos comienzos. Dentro del lenguaje simbólico de las flores, el amarillo suele representar amistad, admiración y un amor joven y apasionado.

El arte también contribuyó a consolidar estos significados. Vincent van Gogh utilizó ampliamente el amarillo durante su etapa en Arles, Francia, entre 1888 y 1889. Para el pintor, este tono estaba asociado con la luz, la vida, la energía, la espiritualidad y la felicidad.

Van Gogh también convirtió el amarillo en símbolo

Sus célebres girasoles se transformaron en algunas de las imágenes más reconocidas de su obra. Pinturas como “Jarrón con catorce girasoles” y “Los girasoles” muestran la importancia que el artista otorgaba a este color. A través de ellas buscaba transmitir luminosidad, intensidad emocional y conexión con la naturaleza.

Actualmente, regalar flores amarillas en primavera combina referencias de la cultura popular con significados tradicionales. El gesto puede expresar amor, amistad, afecto, admiración o buenos deseos. “Floricienta” ayudó a masificar la costumbre, mientras las redes sociales terminaron por convertirla en una tendencia recurrente cada 21 de septiembre.

Fuente: ABC C.

Compartir: