Trombosis: síntomas de alerta que no deben ignorarse

En el Día Mundial de la Trombosis, especialistas explican cómo identificar las señales de alerta y cuándo buscar atención urgente.

Una pierna hinchada, dolor en el pecho o dificultad repentina para respirar pueden ser señales de una trombosis, una afección que requiere evaluación médica. Cada 13 de octubre se recuerda el Día Mundial de la Trombosis, una fecha dedicada a informar sobre los riesgos de los coágulos sanguíneos y sus posibles complicaciones.

La trombosis ocurre cuando se forma un coágulo dentro de una vena, arteria o cavidad cardíaca. Según Cleveland Clinic, esta acumulación puede dificultar la circulación de sangre hacia diferentes órganos. Si el coágulo se desprende y llega a otro vaso sanguíneo, puede provocar una embolia, con consecuencias potencialmente graves.

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Aunque la coagulación permite detener hemorragias, también puede producirse de manera anormal. Entre las complicaciones asociadas figuran la embolia pulmonar, el infarto y determinados accidentes cerebrovasculares (ACV). Por eso, reconocer los síntomas y buscar asistencia a tiempo resulta fundamental para evitar daños mayores.

Trombosis: síntomas que requieren atención médica

La trombosis venosa profunda suele desarrollarse en las piernas, principalmente en pantorrillas y muslos. Puede causar hinchazón de una sola extremidad, dolor, sensibilidad, enrojecimiento o aumento de temperatura en la zona. También existen casos sin manifestaciones evidentes, según información de MedlinePlus.

Cuando un coágulo llega a los pulmones, puede provocar dificultad respiratoria repentina, dolor torácico, mareos o tos con sangre. Estos síntomas requieren atención médica de emergencia. También deben considerarse urgentes la debilidad repentina de un lado del cuerpo, las dificultades para hablar o los cambios bruscos en la visión.

Entre los factores de riesgo aparecen la inmovilidad prolongada, las cirugías recientes, los antecedentes familiares y determinadas enfermedades. El embarazo, algunos tratamientos hormonales, el tabaquismo y la obesidad también pueden aumentar la probabilidad de desarrollar coágulos. La presencia de estos factores no significa necesariamente que una persona tenga trombosis.

¿Cómo se diagnostica y trata una trombosis?

Para identificar una trombosis, los profesionales evalúan los síntomas, los antecedentes y los resultados de estudios específicos. La ecografía Doppler es una herramienta frecuente para detectar coágulos en las venas profundas. Dependiendo del caso, también pueden solicitarse análisis sanguíneos, tomografías u otros procedimientos por imágenes.

El tratamiento varía según la ubicación y gravedad del coágulo. Los anticoagulantes ayudan a impedir su crecimiento y la formación de nuevos trombos. En situaciones seleccionadas pueden utilizarse medicamentos trombolíticos o procedimientos invasivos. En algunos casos de trombosis venosa profunda, la anticoagulación se mantiene durante al menos tres meses.

Fuente: Infobae

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