El presidente venezolano Nicolás Maduro volvió a sacar de su chistera política el truco navideño más absurdo de América Latina. Durante su programa semanal “Con Maduro +”, anunció que adelantará por decreto el inicio de la Navidad para el 1 de octubre. La medida llega mientras el mandatario socialista enfrenta acusaciones de fraude electoral y tensiones crecientes con Washington.
“Vamos a aplicar la fórmula de otros años que nos ha ido muy bien para la economía, para la cultura, para la alegría”, declaró Maduro con su característico optimismo forzado. El líder chavista prometió que desde octubre arrancarán “villancicos, gaitas, hallacas” y toda la parafernalia navideña en territorio venezolano. La decisión suena más a desesperación política que a genuina celebración festiva.
Esta no es la primera vez que Maduro recurre al calendario navideño como herramienta de distracción masiva. En 2020, adelantó las celebraciones durante la pandemia, ofreciendo microcréditos y reabriendo instalaciones turísticas.
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En 2024, repitió la jugada tras su cuestionada reelección de julio, cuando la oposición denunció fraude electoral y miles de venezolanos protestaron en las calles del país.
El timing del anuncio navideño coincide con el aumento de tensiones entre Caracas y Washington. Estados Unidos acusa formalmente a Maduro de “narcoterrorismo” desde 2020 y elevó la recompensa por su captura a 50 millones de dólares en agosto pasado. Además, la administración Trump justifica el despliegue militar en el Caribe como parte de operaciones antinarcóticos contra el régimen venezolano.
Fuente: DW







