Política

Crisis en el corredor: Freno argentino al puente de Boquerón

Paraguay y Brasil avanzan en sus tramos, pero la falta de inversión pública en Argentina genera incertidumbre sobre el futuro puente en el río Pilcomayo.

Santiago Peña y Javier Milei.

El Corredor Bioceánico enfrenta hoy un obstáculo crítico que pone en duda su ejecución total. Este ambicioso proyecto regional contempla una inversión global de USD 1.200 millones. Su objetivo principal es conectar de forma eficiente los océanos Atlántico y Pacífico. Sin embargo, el tramo entre Boquerón y Salta está paralizado.

Esta situación genera una tensión evidente entre el presidente Santiago Peña y Javier Milei. Para Paraguay y Brasil es imperioso que Argentina habilite la construcción de una nueva pasarela. El puente actual sobre el río Pilcomayo no posee la capacidad estructural necesaria. Esta conexión une directamente a Pozo Hondo con Misión La Paz.

El corredor posee un valor estratégico incuestionable para todo el comercio del Cono Sur. Se estima que permitirá reducir los tiempos de transporte en hasta 14 días. La ruta involucra directamente a los Estados de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay. Además, promete dinamizar el intercambio y las exportaciones en toda la región.

¿De dónde provendrá el financiamiento para el nuevo puente?

Las negociaciones actuales se centran en dos líneas de acción muy específicas para el cruce fronterizo. Una opción es construir una estructura totalmente nueva. La alternativa restante consiste en rediseñar y reforzar el puente que ya existe. De dónde se obtendrán los fondos es aún incierto, señaló una fuente de la Gobernación de Boquerón.

Por el momento, las conversaciones diplomáticas continúan sin registrar avances significativos del lado argentino. Esta falta de definiciones genera una profunda incertidumbre en la región chaqueña de Boquerón. Las autoridades locales aguardan señales claras desde la administración central en Buenos Aires. Mientras tanto, otros sectores del proyecto avanzan a un ritmo acelerado.

Santiago Peña y Lula da Silva han cumplido con firmeza sus compromisos de infraestructura pesada. El puente sobre el río Paraguay constituye el ejemplo más avanzado de esta cooperación binacional. Esta obra unirá físicamente a la localidad de Carmelo Peralta con Porto Murtinho. Los datos oficiales confirman que la construcción presenta un progreso del 85%.

La diferencia en los tiempos de ejecución entre los distintos tramos es sumamente notoria actualmente. Apenas resta completar 70 metros de calzada para finalizar la conexión estructural con el territorio brasileño. Porto Murtinho albergará el principal puesto de control bajo la política de desaduanización. Sin embargo, el panorama es distinto en la frontera con Argentina.

La falta de prioridad en la obra pública argentina

La Cancillería paraguaya opta por mantener un perfil bajo ante la falta de resultados concretos. Las conversaciones siguen estancadas debido a la postura política de Javier Milei. Su administración no prioriza el financiamiento de grandes obras públicas. Está en proceso de negociación y no se pueden brindar mayores detalles, reconocieron desde el Ministerio de Exteriores.

Ante este escenario, la Administración Nacional de Navegación y Puertos solicitó informes urgentes al MOPC. Julio César Vera Cáceres busca conocer los detalles del nuevo pliego del proyecto binacional. La institución carece de datos técnicos actualizados sobre el puente que debe cruzar el Pilcomayo. “Nosotros no sabemos nada”, manifestó con preocupación un alto funcionario de la ANNP.

El funcionario calificó como atípico que el MOPC suspenda los trabajos técnicos en esa zona sensible. Es evidente que existen problemas graves con la conexión entre Pozo Hondo y Misión La Paz. La ANNP exigirá informes detallados para comprender el alcance de los nuevos pliegos. La viabilidad del Corredor Bioceánico depende ahora de una voluntad política que parece ausente.

Fuente: LPO