La salud mental materna debe incluirse en los controles prenatales obligatorios, según planteó el Dr. Robert Núñez, médico intensivista, neonatólogo y pediatra. En el marco del Día de la Salud Mental Materna, el especialista advirtió sobre la falta de seguimiento emocional a mujeres gestantes.
Núñez señaló que los controles físicos durante el embarazo suelen cumplirse con rigor. Sin embargo, afirmó que la salud mental queda frecuentemente ignorada o minimizada por el entorno familiar y laboral. Según explicó, esa falta de contención puede influir en el desarrollo fisiológico del bebé por el estrés que atraviesa la madre.
Durante su intervención en el programa La Pelu, por La Tribu 650 AM, el pediatra sostuvo que el embarazo implica una fuerte carga hormonal y emocional. Por ello, pidió incorporar acompañamiento psicológico preventivo antes y después del parto. También remarcó que ese soporte no debe limitarse a la madre, sino incluir a la pareja.
Salud mental materna requiere apoyo temprano
El Dr. Núñez enfatizó que el soporte psicológico prenatal y postparto debe formar parte de protocolos formales. Según el especialista, las consultas deberían ayudar a detectar riesgos emocionales y reducir el impacto de la depresión postparto. Además, cuestionó la idea de que la mujer debe “aguantar” el proceso sin asistencia profesional.
El médico también destacó el rol activo del padre en el cuidado del recién nacido. Indicó que el apoyo paterno permite que la madre descanse y afronte con mayor contención la etapa posterior al parto. En ese sentido, sostuvo que la crianza inicial requiere corresponsabilidad y acompañamiento familiar sostenido.
“PECAMOS AL NO INCLUIR LA SALUD MENTAL”
“Cuando hacemos un control prenatal le enviamos junto a la ginecóloga, al ecografista, al laboratorio, el odontólogo, a veces la parte nutricional… pero la parte mental, cómo le preparamos para la mamá, es ahí donde muchas veces… pic.twitter.com/ZM335XbBUI
— La Tribu 650AM (@latribu650am_py) May 6, 2026
Colecho, vínculo afectivo y entorno laboral
Respecto al descanso del bebé, Núñez defendió el colecho como una práctica respaldada científicamente para fortalecer el vínculo madre-hijo. Señaló que el contacto físico, la cercanía y la mirada durante la lactancia estimulan el cerebro del niño. También cuestionó la separación temprana del bebé en habitaciones individuales.
El especialista vinculó esa cercanía con la seguridad emocional del recién nacido y con la prevención de problemas de conducta posteriores. Asimismo, pidió a empresas y sociedad respetar los tiempos de lactancia y los permisos necesarios. Finalmente, planteó que la atención pediátrica debe tener una mirada integral del desarrollo, incluso habilitando espacios donde adolescentes puedan consultar de forma autónoma.
Fuente: L.T.







