El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viaja a China para reunirse con Xi Jinping en Pekín. La visita marca el primer viaje de un mandatario estadounidense a la potencia asiática en casi una década. La cumbre se desarrollará en un momento de alta tensión comercial y geopolítica.
Está previsto que Trump mantenga conversaciones con el presidente chino el jueves y el viernes. Según el material base, la agenda estará centrada en comercio. También incluirá puntos de fricción como Taiwán e Irán, dos temas sensibles para Washington y Pekín.
La reunión entre los líderes de las dos principales potencias económicas y militares estaba prevista para marzo. Sin embargo, la guerra en Oriente Medio obligó a posponer la visita. Xi también se comprometió a viajar a Washington, posiblemente este mismo año.
Trump viaja a China con comercio como eje
El comercio será uno de los puntos principales de la cumbre presidencial. Las conversaciones llegan después de meses de tensión entre ambas economías. La visita busca abrir un nuevo canal político entre Trump y Xi, en medio de disputas por aranceles, sanciones y competencia estratégica.
El contexto también cambió por la guerra en Oriente Medio. Según reportes internacionales, Trump buscará tratar con Xi el papel de China frente a Irán. Pekín mantiene intereses energéticos y diplomáticos en la región, por lo que el tema tendrá peso en la discusión.
| Donald Trump abordó el Air Force One para partir hacia su histórica reunión con Xi Jinping en China.pic.twitter.com/sDyWXmnk4l
— Informa Cosmos (@InformaCosmos) May 12, 2026
Taiwán vuelve al centro de la tensión
El estatus de Taiwán tendría un tratamiento especial durante el encuentro. Según la agencia EFE, Pekín podría presionar a Washington para modificar su postura oficial sobre la isla. También podría pedir límites al suministro de armas a Taipéi.
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El debate se vincula con las llamadas “Seis Garantías” de 1982. Ese marco es clave en la política estadounidense sobre Taiwán. Bajo esas garantías, Estados Unidos declaró que no consultaría con Pekín las ventas de armas a la isla. La cumbre buscará medir hasta dónde pueden avanzar ambos gobiernos sin elevar la tensión militar ni comercial. El resultado será observado por aliados, mercados y gobiernos de la región.
Fuente: ABC Color






