A Ultranza: acusan a exfuncionario de la Fiscalía por lavado de dinero

La Fiscalía solicita juicio oral para José “La Maldad” Estigarribia, acusado de integrar la red de Sebastián Marset tras utilizar sus conocimientos como exfuncionario fiscal.

El fiscal de la Unidad Especializada en Lucha contra el Narcotráfico, Deny Yoon Pak, presentó acusación contra José Fernando Darío Estigarribia Cristaldo. El procesado, de 37 años, es conocido con el alias de La Maldad. El representante del Ministerio Público le atribuye los hechos de asociación criminal y lavado de activos del narcotráfico. La causa se tramita en el marco del operativo A Ultranza en la capital del país.

El requerimiento fiscal solicita que la causa contra el exfuncionario público se eleve a la instancia de juicio oral. La jueza penal de garantías Especializada en Crimen Organizado, Rosarito Montanía, deberá fijar la fecha para la audiencia preliminar. El proceso busca determinar las responsabilidades penales de Estigarribia en la estructura criminal liderada por el uruguayo Sebastián Marset. La investigación revela la compleja red de simulación financiera que operaba en Paraguay.

Los antecedentes de Estigarribia dentro del Estado

De acuerdo con la acusación fiscal, Estigarribia se desempeñó como funcionario del Ministerio Público entre 2007 y 2017. Durante ese tiempo, el investigado formó parte de la Unidad Especializada en la Lucha Contra el Narcotráfico. Posteriormente, pasó a prestar servicios en la Unidad Especializada en Delitos Informáticos de la institución. En esas dependencias adquirió conocimientos sobre las metodologías de investigación que aplica el Estado.

Se presume que Estigarribia conoció la trayectoria del uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera durante sus funciones estatales. Marset había sido detenido en su país de origen en 2013 mediante la operación Halcón. Luego de compurgar su pena, el ciudadano uruguayo ingresó a Paraguay en 2018 para construir una fachada empresarial. Fue en ese periodo cuando estableció contacto directo con el exfuncionario fiscal acusatorio.

Operaciones financieras y compras de armas

En el periodo comprendido entre 2020 y 2021, la cuenta bancaria del acusado registró un movimiento de G. 930.066.685. Coincidentemente, ese intervalo de tiempo representó la etapa de mayor actividad de la organización narco investigada. La Fiscalía ubica a Estigarribia dentro del núcleo de estricta confianza del presunto líder criminal extranjeros. El acusado se encargaba del retiro de importantes sumas de dinero en efectivo.

Momento en el que José Estigarribia es acompañado por los oficiales de la Interpol.
ABC

Esquema de adquisiciones y vehículos

  • El 21 de abril de 2020 adquirió una camioneta Chevrolet S10 por US$ 35.000 de Jorge Giménez Bogado.

  • El 25 de mayo compró un automóvil Toyota Premio por la suma de G. 24.000.000.

  • El 14 de julio obtuvo carnet de tenencia de armas emitido por la entidad Digemabel.

  • Adquirió al contado por G. 28.574.000 escopetas y rifles destinados presuntamente a la seguridad del grupo.

  • El 25 de julio compró una camioneta Chevrolet Captiva Sport por el valor de US$ 6.000.

  • El 20 de agosto adquirió otra camioneta Chevrolet S10 por la suma de US$ 25.000.

Las empresas usadas para el blanqueo de capitales

El acusado comenzó a realizar operaciones más complejas para simular la legalidad de los fondos ilícitos recibidos. El 18 de marzo de 2021, Estigarribia compró la firma gastronómica denominada Prokitchen SA por USD 30.000. En el negocio figuraba como accionista junto a su hermano, Sergio Martín Estigarribia Cristaldo. Posteriormente, la participación societaria de su hermano fue transferida directamente a Sebastián Marset.

Con esa transacción, Marset quedó como vicepresidente de la empresa y Estigarribia asumió el cargo de presidente oficial. Las gestiones comerciales continuaron en el centro de la ciudad de Asunción bajo el nombre comercial de Woko. En febrero de 2022, el acusado intentó mudar el local comercial al barrio céntrico de Villa Morra. Sin embargo, las obras contratadas se interrumpieron abruptamente tras la ejecución de los procedimientos de A Ultranza.

La inyección de recursos ilícitos en el ámbito deportivo

El dinero del narcotráfico también fue canalizado hacia instituciones deportivas locales por orden del liderazgo criminal. A petición de Marset y su pareja Gianina García, Estigarribia gestionó refacciones en el club Rubio Ñu. Las obras se ejecutaron en el área de concentración del estadio ubicado en Santísima Trinidad. Para este trabajo se contrató a la decoradora Silvia Karina Haydee Doldán Duarte por USD 20.000.

Asimismo, el acusado abonó G. 100.000.000 al Club River Plate de Asunción en concepto de publicidad empresarial. El pago buscaba promocionar el Gimnasio Team Force, un establecimiento dedicado a las artes marciales mixtas. El dinero utilizado en las operaciones deportivas era facturado regularmente a nombre de la firma Prokitchen SA. En paralelo, varios futbolistas vinculados al grupo fueron transferidos posteriormente al Club Trikala de Grecia.

Estancia «23 de abril» ubicada en la ciudad de San Roque González de Santacruz, Departamento de Paraguarí, la cual fue construida por Sebastián Marset para disfrutar de su «retiro».

La investigación detalla que Estigarribia acompañaba a Marset en viajes internacionales para concretar presuntos negocios ilícitos. Uno de los traslados confirmados por la Fiscalía tuvo como destino la ciudad de Dubái en 2021. Cuando el líder uruguayo fue detenido en el exterior, Estigarribia asumió mayores responsabilidades dentro de la estructura. El acusado supervisó la edificación de una vivienda familiar en la ciudad de San Roque González de Santa Cruz.

Fuente: ABC Color

Compartir: