El Niño provoca inundaciones en Paraguay y fenómenos extremos en el mundo

La OMM advierte que el fenómeno podría alcanzar una intensidad excepcional hacia finales de 2026, con efectos prolongados.

El fenómeno de El Niño está provocando lluvias intensas, inundaciones y alteraciones climáticas en América Latina y otras regiones del mundo. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el evento podría alcanzar una intensidad sin precedentes. Paraguay figura entre los países afectados, con crecidas de ríos, temporales y miles de personas evacuadas. El organismo prevé que el fenómeno alcance su máxima intensidad hacia finales de 2026.

Julián Báez, director para las Américas de la OMM, explicó a BBC News que los efectos observados coinciden con las previsiones. Según el especialista, las consecuencias son especialmente significativas en distintos países latinoamericanos. La organización advierte que el calentamiento del océano Pacífico está relacionado con cambios importantes en los patrones climáticos. Sus efectos podrían continuar incluso después del periodo de mayor intensidad.

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En el sureste de Sudamérica, las precipitaciones persistentes afectan a Paraguay, el sur de Brasil, Uruguay y el norte argentino. El aumento del caudal del río Paraná obligó a liberar agua mediante infraestructuras como la represa de Itaipú. En Ayolas, las inundaciones dejaron más de 3.300 personas evacuadas. Las autoridades mantienen vigilancia ante posibles nuevas crecidas y desbordes.

El Niño provoca inundaciones y tormentas en Paraguay

En Encarnación, las autoridades monitorean el comportamiento de los ríos para prevenir anegamientos. Mientras tanto, Asunción y su área metropolitana registraron una granizada atípica acompañada de precipitaciones intensas durante octubre. En Ñeembucú, las crecidas de arroyos obligaron a evacuar pobladores de Valle Apua. Las lluvias también afectaron caminos rurales de Alto Paraguay, aunque beneficiaron temporalmente a la ganadería.

Los efectos del fenómeno también alcanzan al Pacífico oriental, donde se registró una intensa temporada de tormentas tropicales y huracanes. Según el reporte, las elevadas temperaturas oceánicas favorecieron su desarrollo. En contraste, el Atlántico presentó menor actividad ciclónica de lo habitual. La OMM relaciona esta diferencia con cambios en los vientos atmosféricos asociados a El Niño.

El Niño también provoca sequías y altera los ciclones

Mientras Sudamérica enfrenta lluvias abundantes, otras regiones experimentan condiciones de sequía. Sectores de México, Costa Rica, Colombia, Ecuador y la Amazonía brasileña registran déficits de precipitaciones. Estas condiciones afectan cultivos, reducen la disponibilidad de agua para hidroeléctricas y aumentan el riesgo de incendios forestales. Indonesia y la India también enfrentan periodos secos prolongados.

En el Pacífico occidental, el calentamiento de las aguas modifica las trayectorias de los ciclones tropicales. Según la evaluación meteorológica, algunas tormentas se forman más lejos de las costas y recorren mayores distancias. Durante ese desplazamiento pueden absorber más energía oceánica. Esto favorece la intensificación de tifones antes de alcanzar regiones del este de China y Japón.

La OMM considera que los impactos actuales responden a patrones característicos de un episodio intenso de El Niño. El organismo también advierte que el fenómeno continúa fortaleciéndose. Para Paraguay, las principales consecuencias descritas incluyen lluvias persistentes, crecidas del Paraná e inundaciones en comunidades ribereñas. Las autoridades mantienen el seguimiento de los niveles de agua ante la posibilidad de nuevos desbordes.

Fuente: ABC Color

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