La obesidad y el sistema inmunitario mantienen una relación más compleja de lo que se creía. Un estudio internacional reveló que esta condición deja marcas duraderas en las células inmunitarias, incluso después de perder peso.
La investigación, publicada en EMBO Reports y liderada por la Universidad de Birmingham, señala que las personas que fueron obesas pueden seguir en riesgo de enfermedades durante años. Esto ocurre aunque hayan alcanzado un peso considerado normal.
Los científicos identificaron un proceso llamado metilación del ADN, mediante el cual las células inmunitarias adquieren una especie de “memoria”. Estas marcas pueden persistir entre cinco y diez años.
Cómo la obesidad afecta al sistema inmunitario
Las alteraciones se producen en las llamadas células T colaboradoras, fundamentales para la defensa del organismo. Estas células modificadas pueden afectar funciones clave como la eliminación de desechos y la regulación del envejecimiento inmunitario.
Según la investigadora Belinda Nedjai, estos cambios reflejan que el sistema inmunitario retiene un registro de experiencias metabólicas pasadas. Esto influye directamente en el comportamiento celular a largo plazo.
El estudio incluyó distintos grupos de personas, desde pacientes con obesidad hasta individuos con peso normal. También se analizaron casos con pérdida de peso mediante ejercicio, tratamientos médicos y condiciones genéticas.
#TodoPasaWeekend | “7 de cada 10 personas tienen sobrepeso” ⚕️
La doctora Helen López alertó sobre los resultados de una reciente encuesta nacional que refleja altos niveles de sobrepeso y obesidad en la población.
️ “7 de cada 10 personas tienen sobrepeso”#LaTribunaAM… pic.twitter.com/nBCpRpxNgZ
— La Tribu 650AM (@latribu650am_py) April 18, 2026
Riesgos persistentes tras bajar de peso
Los resultados sugieren que bajar de peso no elimina de inmediato todos los riesgos asociados. Enfermedades como la diabetes tipo 2 o ciertos tipos de cáncer podrían seguir presentes tras la reducción de peso.
El investigador Claudio Mauro explicó que la “memoria de la obesidad” puede desaparecer con el tiempo, pero requiere mantenimiento prolongado del peso. Este proceso podría extenderse entre cinco y diez años.
Además, el estudio plantea posibles tratamientos para acelerar la recuperación del sistema inmunitario. Entre ellos se mencionan fármacos que podrían reducir la inflamación y mejorar la eliminación de células dañadas.
Estos hallazgos abren nuevas líneas de investigación para mejorar la salud a largo plazo de personas que han superado la obesidad.
Fuente: Última Hora







