Economía

Paraguay avanza en exploración de minerales críticos

El Gobierno busca atraer inversiones mineras con un nuevo marco legal, mientras empresas extranjeras estudian recursos estratégicos del subsuelo local.

Paraguay y EE.UU. firmaron recientemente un acuerdo de explotación exclusiva de tierras raras en subsuelo paraguayo.

Los minerales críticos ganan espacio en la agenda energética y económica, con exploraciones de uranio, titanio, vanadio y litio en distintas zonas del país. También existen estudios iniciales sobre tierras raras, bajo supervisión estatal y con interés de empresas extranjeras.

El Gobierno, mediante el Viceministerio de Minas y Energía, impulsa una reforma de la política minera. El objetivo es elaborar un nuevo código minero que permita atraer inversiones para exploración y eventual explotación del subsuelo.

El viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, afirmó que el país “se encuentra en una etapa con señales alentadoras de minerales críticos”. También destacó el potencial geológico local en medio de la transición energética global.

Minerales críticos en con estudios avanzados

El primer nivel incluye proyectos con recursos evaluados o exploraciones más consolidadas. El presidente de la Cámara Paraguaya de Minería, Víctor Fernández, señaló que tres iniciativas lideran este proceso. Estas podrían iniciar explotación comercial en un plazo estimado de tres a cuatro años.

El uranio aparece como el mineral con estudios técnicos más firmes. En Yuty, Caazapá, se registran aproximadamente 8 millones de libras de recursos probados, equivalentes a unas 4800 toneladas. Además, exploraciones iniciales en Coronel Oviedo, Caaguazú, muestran estructuras similares que podrían ampliar el potencial detectado.

Titanio, vanadio y litio: ¿dónde avanzan los estudios?

En Alto Paraná se ubican depósitos de arenas de ilmenita, mineral del cual se extrae titanio. Este material tiene usos en industrias aeroespaciales, médicas y militares. De acuerdo con proyecciones de Capami, el proyecto avanza hacia una fase de factibilidad productiva con miras al año 2030. La inversión requerida superaría los USD 1500 millones.

El vanadio fue detectado asociado a los depósitos de titanio. Este elemento se usa en aleaciones metálicas y baterías de flujo para almacenar energías renovables. Por otro lado, el litio se estudia en aguas subterráneas salinas del Chaco, especialmente en Boquerón, con participación de compañías de Canadá y Estados Unidos. Las tierras raras se investigan en Cerro Sarambí y Chirigüelo, Amambay, donde aparecen minerales como niobio y neodimio.

Fuente: El Prisma