Fiscala sostiene que jóvenes están vinculadas a masacre en el microcentro

La fiscala que lleva adelante la investigación del múltiple asesinato manifestó que los imputados por homicidio doloso en calidad de cómplices tienen prisión preventiva, porque en el lugar de los hechos dejaron una notebook y que la misma representa un indicio que los vincula al crimen.

Imputadas en el caso del múltiple homicidio. Foto: 780 AM.

Esmilda Álvarez conversó con la 730 AM y explicó que varios son los indicios que los vinculan tanto a las jóvenes, como al joven, que están detenidos por el crimen en calidad de cómplices.

Hasta el momento los imputados son Bruno Marabel, por feminicidio y homicidio doloso, además de Marcelo Gabriel Sosa, de 21 años, María Araceli Sosa, de 23 años, y Alba Rosalía Armoa Núñez, de 18 años. Estos tres últimos por homicidio doloso en carácter de complicidad.

Sobre el caso de los supuestos cómplices, la agente explicó que el hecho de que estuvieron en el lugar, días después del asesinato de las familias, además los hermanos Sosa, dejaran en el lugar una notebook, hace sospechar de cierta vinculación.

Resaltó además que los imputados se abstuvieron de declarar ante el Ministerio Público y el Juez Penal de Garantías, lo que dificulta hacer una reconstrucción de los hechos.

Afirmó que las jóvenes tienen prisión preventiva porque están acusadas de dos crímenes y la ley autoriza dar una medida restrictiva de libertad.

“Mínimamente, puede ser un encubrimiento, puede ser complicidad, o coautoría”, resaltó Álvarez.

Agregó que aún no se descarta ninguna hipótesis, porque la investigación sigue en curso y se está buscando a las demás personas que supuestamente también estuvieron en el lugar el día de la fiesta.

En la víspera, en horas de la tarde, tanto Araceli Sosa, como Alba Armoa, conversaron con diferentes medios, confirmaron que estuvieron en la casona en que se hallaron los cadáveres pero que nada tienen que ver con los crímenes.

Antecedentes

En la tarde del lunes se halló un cadáver en una casona ubicada sobre la calle Oliva, casi Montevideo. Luego de una extensa exploración se los investigadores se toparon con cuatro cuerpos más, dos mujeres y dos niños.

Los fallecidos fueron identificados como Dalma Rojas, además de su padre Julio Rojas, la madre Elva Rodas, y sus hijos, de cuatro y seis años.

Luego de las pesquisas fue detenido el que hasta ahora es el principal sospechoso, Bruno Marabel, quien se encuentra recluido y procesado por feminicidio y homicidio doloso.