Este domingo, la campana debía volver a sonar como lo hacía desde hacía casi 100 años, pero esta vez no ocurrió. Al subir hasta la torre del campanario, los encargados descubrieron que la antigua pieza ya no estaba en su lugar: había sido robada. “Con profundo pesar, comunicamos a toda la comunidad el robo de una de las campanas. El hecho ocurrió ya hace varios días, pero recién hoy, domingo 15 de marzo, nos hemos enterado”, señalaron desde la comunidad.
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La campana sustraída formaba parte del patrimonio del templo y era considerada una reliquia por los vecinos. “Demasiado sentimos lo que está pasando, porque es una reliquia”, expresó un poblador durante un contacto con Telefuturo.
De acuerdo con los datos difundidos por los vecinos, la campana robada pesa aproximadamente 50 kilos. Además, tenía grabada la inscripción del año 1928. Ese detalle refuerza su valor histórico dentro de la comunidad religiosa.
¿Cómo pudieron bajar la campana del templo?
El robo también generó interrogantes sobre la forma en que los responsables retiraron el objeto del campanario. Para acceder al lugar se debe utilizar una escalera caracol de hierro ubicada al costado del templo.
Por esa razón, varios pobladores creen que el hecho no habría sido cometido por una sola persona. El peso de la campana y la estructura del acceso hacen pensar que habrían participado al menos dos individuos. La maniobra habría requerido tiempo y coordinación. Hasta ahora no se difundieron mayores detalles sobre el momento exacto del robo.

El valor del metal de las campanas
Las campanas de iglesias suelen fabricarse con bronce o con mezclas de metales. Entre los componentes más comunes se encuentran el cobre y el estaño. Ese material tiene valor comercial en el mercado de metales.
Por ese motivo, algunos pobladores consideran que la pieza podría haber sido robada para vender el metal. Sin embargo, el valor histórico del objeto también genera preocupación. Para la comunidad, la campana representaba parte de la memoria del templo y de la vida religiosa del lugar.
Fuente: EXTRA







