Reguladas de buses: usuarios esperan con 12 grados

En Calle Última, trabajadores esperan hasta media hora por un colectivo, mientras persisten las reguladas, el frío y una flota cada vez más reducida.

Antes del amanecer, con una temperatura de 12 grados, cientos de pasajeros esperaban colectivos en Calle Última. El movimiento se concentraba entre la avenida Eusebio Ayala y la Ruta PY02. Las reguladas de buses volvieron a marcar la mañana de trabajadores que necesitaban llegar a tiempo a sus empleos. Varias unidades pasaban llenas y sin detenerse. Otras abrían sus puertas con los estribos ocupados.

El problema ocurre mientras el transporte público atraviesa una fuerte reducción de su capacidad. La cantidad de buses en circulación cayó de 2.400 a 1.400 unidades en los últimos años. Eso significa menos colectivos para una demanda que comienza desde las primeras horas. En las paradas, la consecuencia se traduce en más espera y vehículos abarrotados.

El Gobierno anunció una transformación del sistema mediante la Ley 7.617/2026. El plan contempla buses eléctricos, reducción de operadores y renovación de unidades. El Viceministerio de Transporte también anunció cambios en el servicio. Por otra parte, el gremio empresarial encabezado por César Ruiz Díaz atribuye parte de las dificultades a retrasos estatales en el subsidio. Los empresarios hablan de un “descalce financiero” que afecta la renovación de la flota.

Reguladas de buses alargan la espera desde temprano

Entre los pasajeros afectados está Leticia, una usuaria del transporte público que espera diariamente en Calle Última. La mujer señaló que suele aguardar entre 20 y 30 minutos para conseguir un colectivo. Según relató, muchas unidades llegan completamente llenas y dificultan el abordaje. Además, aseguró que los anuncios de cambios en el sistema todavía no mejoraron su rutina diaria.

Otro de los pasajeros afectados es Víctor, usuario del transporte público que esperaba un colectivo en Calle Última. Llevaba cerca de media hora en la parada cuando relató las dificultades para viajar cada mañana. Explicó que, para conseguir un asiento, muchas veces debe abordar el bus varios kilómetros antes de llegar a las zonas más congestionadas del Departamento Central. “Es lo mínimo que uno espera para ir a trabajar”, manifestó al reclamar mejores condiciones para los pasajeros.

Usuarios pagan más para poder llegar a tiempo

Ante las demoras, algunos pasajeros recurren a opciones más costosas. Carol utiliza vehículos de plataformas privadas cuando necesita llegar puntualmente a su trabajo. Esto representa un gasto adicional para evitar largas esperas a la intemperie y los problemas del transporte público. Sin embargo, esa alternativa no siempre está al alcance de quienes dependen diariamente del colectivo.

Con el avance de la mañana, la escena se repite en Calle Última. Algunos pasajeros corren detrás de buses que apenas reducen la velocidad. Otros permanecen en la parada esperando la siguiente unidad. El frío acompaña una rutina marcada por menos colectivos, demoras y buses llenos. Mientras avanzan las reformas anunciadas, los usuarios continúan enfrentando dificultades para llegar a sus trabajos.

Fuente: ABC C.

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