Fin de la atención médica gratuita en Argentina aumenta la presión sobre hospitales fronterizos paraguayos

Centros asistenciales fronterizos reciben a más pacientes tras las restricciones en el país vecino. Autoridades locales analizan medidas ante el aumento de la demanda.

La decisión del Gobierno argentino de cobrar la atención médica a extranjeros no residentes empieza a generar efectos en la frontera con Paraguay. El decreto 366/2025, que modificó la Ley de Migraciones de Argentina, establece que los extranjeros deberán contar con un seguro de salud o pagar por las atenciones habituales en hospitales públicos. Las urgencias quedan exceptuadas.

La medida afecta principalmente a paraguayos que viven en territorio argentino sin residencia regular y que ahora optan por cruzar la frontera para atenderse gratuitamente en Paraguay. A ellos se suman ciudadanos argentinos que, por falta de cobertura o porque su obra social no cubre determinados servicios, también recurren a los hospitales públicos paraguayos.

El impacto ya se siente con fuerza en departamentos fronterizos como Itapúa y Ñeembucú, donde los centros asistenciales registran un aumento de pacientes. El problema es que muchos de estos hospitales ya trabajaban al límite de su capacidad y ahora deben absorber una demanda todavía mayor.

La situación preocupa a las autoridades sanitarias, sobre todo por la disponibilidad de camas, medicamentos, insumos y espacios físicos. El incremento de consultas programadas obliga además a reorganizar recursos que estaban destinados a la población local.

Encarnación, al límite de su capacidad

Uno de los casos más críticos se presenta en el Hospital Regional de Encarnación, que recibe diariamente a pacientes provenientes de Posadas y otras localidades cercanas de Argentina.

El director del centro asistencial, Eleno Arévalos, reconoció que la institución atraviesa una situación complicada debido a la falta de espacio.

“Estamos colapsados. Desde el Ministerio de Salud nos brindan todos los recursos, pero lo que falta es espacio para atender a todos los pacientes que decidieron optar por los hospitales paraguayos. Hasta a los argentinos parece que no les alcanza la obra social y se vuelcan al sistema nacional”, afirmó.

Según explicó, el problema ya no se limita a paraguayos que regresan al país para recibir atención. También existe una presencia importante de pacientes argentinos que buscan asistencia en el sistema público paraguayo.

Esta demanda adicional pone todavía más presión sobre un hospital que debe atender no solo a Encarnación, sino también a pacientes derivados desde distintos puntos de Itapúa y otras zonas del sur del país.

Salud analiza qué hacer con los pacientes extranjeros

La situación también abrió el debate sobre si Paraguay debería adoptar algún tipo de medida similar o establecer criterios de reciprocidad para la atención de extranjeros.

En el entorno de la ministra de Salud, María Teresa Barán, admiten que existe preocupación por el crecimiento de la demanda y que el tema deberá ser analizado junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Un funcionario de Salud puso como ejemplo la cantidad de ciudadanos argentinos que utilizan actualmente los servicios públicos paraguayos.

“Es un problema con los paraguayos que están de forma irregular, ¿pero qué vamos a hacer con los más de 2.500 argentinos que acceden al sistema? No sé si vamos a cobrarles, pero es un problema que debe analizar Cancillería”, señaló la fuente gubernamental.

Por ahora no existe una decisión sobre un eventual cobro a extranjeros. Sin embargo, el aumento sostenido de pacientes en la frontera ya obliga al Gobierno a discutir posibles alternativas.

El tema también podría requerir conversaciones con autoridades de provincias argentinas como Misiones y Formosa, además de las gobernaciones paraguayas fronterizas, para establecer mecanismos que permitan evitar una sobrecarga mayor de los servicios de salud.

Fuente: LPO

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