Sancionan éticamente a la jueza Dina Marchuk por publicar “Sin lloro”

El órgano concluyó que la magistrada excedió los límites de prudencia y decoro al responder críticas contra la ministra de la Corte Carolina Llanes.

El Tribunal de Ética del Poder Judicial concluyó que la jueza Dina Marchuk excedió los límites de prudencia y decoro exigidos a los magistrados. La decisión se relaciona con la expresión “Sin lloro”, utilizada por la magistrada en redes sociales. El órgano consideró que la conducta podía afectar la imagen de la Justicia y la confianza ciudadana. Como consecuencia, aplicó una recomendación ética.

Marchuk integra un Tribunal de Sentencia Especializado en Crimen Organizado de la Capital. La expresión fue publicada como respuesta a críticas dirigidas contra la ministra de la Corte Suprema de Justicia Carolina Llanes. El comentario apareció en una discusión vinculada con el rechazo de una acción promovida por la exsenadora Kattya González contra su expulsión del Senado.

En su evaluación, el Tribunal sostuvo que la publicación resultó “objetivamente apta para afectar la imagen judicial y la confianza que la ciudadanía debe depositar” en quienes ejercen funciones jurisdiccionales. La resolución no cuestionó una sentencia dictada por Marchuk. El análisis se concentró en su comportamiento público y en las obligaciones éticas asociadas a su cargo.

Tribunal de Ética analizó el descargo de Dina Marchuk

El caso había sido abierto de oficio a finales de junio, después de la repercusión generada por las publicaciones. Marchuk fue convocada para presentar su descargo ante el Tribunal de Ética Judicial y el Consejo Consultivo. Durante esa audiencia, confirmó sus expresiones y expuso sus argumentos. Luego, el órgano quedó encargado de contrastar su explicación con el contenido difundido públicamente.

El Código de Ética Judicial exige a los magistrados una conducta compatible con la dignidad, la prudencia y la imparcialidad. Estas obligaciones no se limitan a las audiencias o resoluciones judiciales. También alcanzan las intervenciones públicas que puedan comprometer la percepción de independencia. El Tribunal entendió que el tono empleado por Marchuk superó ese margen de cautela.

Publicaciones de Dina Marchuk generaron controversia

La expresión “Sin lloro” había generado cuestionamientos sobre la forma en que una jueza participa en debates políticos y judiciales. Después, Marchuk volvió a utilizar frases similares al responder críticas relacionadas con sus títulos académicos. Esas publicaciones ampliaron la controversia sobre los límites que deben mantener los integrantes del Poder Judicial cuando utilizan redes sociales.

La recomendación constituye la respuesta institucional del Tribunal de Ética al episodio. El material divulgado no precisa si la medida será incorporada al legajo de la magistrada. Tampoco informa restricciones adicionales o consecuencias sobre su función jurisdiccional. La decisión deja establecido que las expresiones públicas de los jueces pueden ser evaluadas cuando comprometen el decoro y la confianza en la Justicia.

Fuente: El Observador

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