Cayó Kakaroto: robaba casas y dejaba un asqueroso sello

Imágenes de circuito cerrado permitieron ubicar a los presuntos autores de los atracos en Toledo Cañada, quienes ya se encuentran a disposición de las autoridades.

Efectivos de la Policía Nacional detuvieron a un hombre de 31 años conocido bajo el alias de “Kakaroto”. El procedimiento se concretó tras una serie de denuncias por robos domiciliarios en Toledo Cañada, Capiatá. Las víctimas señalaron al sospechoso como el autor de constantes ingresos ilegales a las viviendas del barrio Perpetuo Socorro.

El detenido operaba junto con un supuesto cómplice en la zona. Además del perjuicio económico por los objetos hurtados, los pobladores denunciaron un indignante modo de operar. El sujeto aprovechaba la soledad de las casas para defecar en diferentes rincones, llegando a dejar sus necesidades sobre las camas de los afectados.

Unite a nuestro canal de WhatsApp

Los uniformados localizaron a ambos hombres mientras intentaban ocultarse entre los límites de los barrios San Antonio y Rojas Cañada. El principal sospechoso fue identificado como Junior Gilberto González Torales, alias “Junior’i” o “Kakaroto”. El mismo cuenta con un amplio historial de antecedentes que incluye abigeato, robo agravado y hechos de violencia intrafamiliar.

El cómplice y los videos clave contra alias Kakaroto

Junto al principal sindicado cayó Héctor Sebastián Ortiz Cuellar, de 23 años, alias “Sebas’i”. Según los datos de los intervinientes, el joven no registra antecedentes penales pero habría tenido participación activa en los atracos. Ambos quedaron detenidos y puestos a disposición del Ministerio Público y el juzgado penal de garantías correspondiente.

Las grabaciones aportadas por los pobladores resultaron determinantes para el arresto. Varios circuitos cerrados y filmaciones con teléfonos celulares captaron el momento exacto de los atracos. En una de las tomas se observa nítidamente a González Torales escapando con diversas pertenencias ajenas.

La última víctima registrada fue la vecina Ana María Alonso, de 45 años. De su vivienda, el presunto delincuente sustrajo una desmalezadora, ropas varias e incluso el motor de la heladera. Estos elementos audiovisuales facilitaron a las fuerzas de seguridad la plena identificación física del sospechoso en la vía pública.

El rastro de los objetos robados en la zona

Por su parte, los agentes policiales confirmaron la individualización de la persona que habría adquirido las pertenencias sustraídas. Aunque no se logró la recuperación total de los bienes de doña Ana María, las pesquisas se encuentran bastante avanzadas en el sector.

La hipótesis central sostiene que los artículos hurtados fueron comercializados de forma ilegal en una chatarrería local. Esta información coincide con los datos facilitados por la comisión vecinal durante sus testimonios formales. De momento, ambos sospechosos permanecen bajo custodia policial a la espera de sus declaraciones indagatorias.

Fuente: Extra

Compartir: