Fondos de Salud crecieron 122% pero no llegan al 3% del PIB

Pese al incremento nominal de recursos asignados a la cartera sanitaria, el gasto de bolsillo de los hogares duplica la inversión estatal mientras el MEF descarta subas salariales.

El presupuesto de Salud del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social registró una suba del 121,7% en la última década en Paraguay. Sin embargo, los recursos asignados siguen estancados respecto al tamaño de la economía nacional. En 2026, la partida asciende a G. 10,2 billones (USD 1.715 millones), frente a los G. 4,6 billones (USD 824,2 millones) computados en 2017.

Pese a ese aumento nominal de G. 5,6 billones, el plan financiero de la cartera sanitaria jamás alcanzó el 3% del producto interno bruto (PIB). Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en 2017 la asignación equivalía al 2,0% de un PIB de G. 221,8 billones. Al año siguiente, el ratio bajó al 1,9%, con un PIB de G. 241,2 billones y un presupuesto de G. 4,8 billones.

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La trayectoria fiscal mostró leves subas hacia 2019 con 2,2%, trepando a 2,3% en 2020 y tocando 2,7% en 2021 y 2022. Esta aceleración temporal respondió a la emergencia impuesta por la pandemia del Covid-19. Para 2023, la tasa descendió al 2,5%, sumando G. 8,0 billones frente a un PIB de G. 316,8 billones. Luego retrocedió 0,1 puntos en 2024, ubicándose en 2,8% en 2025 y en 2,5% en este 2026.

La brecha frente a los estándares internacionales

Estas cifras exponen una brecha persistente con las metas técnicas del sector. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) plantea que la inversión pública sectorial alcance al menos un 6% del PIB. Asimismo, los recursos asignados equivalen al 12,8% del Presupuesto General de la Nación (PGN) de 2026, por debajo del 15% sugerido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esta limitación presupuestaria traslada la carga financiera a los hogares. La organización Me Sumo–Diálogo Ciudadano advierte que las familias paraguayas destinan 4,2% del PIB de sus ingresos directos para costear atenciones médicas. Dicho gasto de bolsillo financia más de la mitad del gasto total en salud del país.

Como consecuencia de la falta de financiamiento adecuado, los usuarios terminan cubriendo insumos básicos y medicamentos de sus propios ingresos. Para financiar estos costos cotidianos, la ciudadanía recurre con frecuencia a actividades solidarias como rifas o polladas.

Rigidez del gasto salarial y reclamos gremiales

Al problema de cobertura se suma el conflicto salarial con el personal médico. Actualmente, el 49,5% del presupuesto de Salud se destina a servicios personales, monto que incluye tanto a profesionales asistenciales como a funcionarios administrativos. Este rubro absorbe alrededor de G. 5 billones (USD 849,7 millones) del total disponible.

Los médicos denuncian que no reciben ajustes sustanciales desde 2012, acumulando una pérdida de poder adquisitivo por inflación. Por ello, exigen un incremento salarial superior al 70%, equivalente a unos G. 3 millones por persona. Las medidas de huelga adoptadas por el sector ya resienten la atención en los centros asistenciales.

No obstante, el ministro de Economía, Oscar Lovera, rechazó la posibilidad de otorgar el ajuste salarial demandado. La autoridad calificó el reclamo gremial como “financieramente imposible” para el proyecto del PGN 2027, cuyo documento final debe entregarse al Congreso Nacional a más tardar el próximo lunes.

Fuente: ABC Color

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