El suboficial Gustavo Florentín, acusado de haber disparado y causado la muerte del dirigente juvenil liberal Rodrigo Quintana el 31 de marzo de 2017, retornó este viernes a la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) en Asunción. Lo hizo bajo estricta custodia policial y acompañado por los jueces del Tribunal de Sentencia que juzgan el caso. La diligencia se realizó como parte de la etapa probatoria del juicio oral y consistió en una reconstrucción de los hechos ocurridos aquella noche, en el marco de la represión policial tras las protestas contra la enmienda constitucional.
La visita judicial al sitio del crimen incluyó el recorrido del acusado por el mismo pasillo donde se produjo el disparo fatal, según se observó en los registros de circuito cerrado. Con casco, chaleco antibalas y esposado, Florentín fue guiado por el lugar mientras los jueces Lourdes Garcete, Rossana Maldonado y Manuel Aguirre realizaban consultas técnicas a funcionarios del partido y peritos forenses presentes. También se llevaron a cabo mediciones espaciales y se analizaron detalles del entorno como la apertura de puertas y el campo visual disponible en la escena.
El procedimiento se centró en esclarecer puntos no resueltos del caso, con el objetivo de reforzar las evidencias ya presentadas en el juicio. Según consta en el expediente, la muerte de Quintana ocurrió cuando fuerzas antimotines ingresaron al edificio del PLRA durante la madrugada, como parte de una operación de control tras los disturbios ocurridos en el centro de Asunción durante las protestas contra el intento de habilitar la reelección presidencial.
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La diligencia permitió a los magistrados visualizar la disposición del lugar, la trayectoria del recorrido realizado por el agente acusado y los obstáculos presentes en el momento de los hechos. Peritos judiciales documentaron el procedimiento para su incorporación al expediente. El operativo contó con un amplio despliegue de seguridad, dada la sensibilidad del caso y el antecedente político que representa.
Rodrigo Quintana, de 25 años, fue alcanzado por un disparo en el rostro y falleció dentro del local partidario. La causa generó una fuerte conmoción pública y sigue siendo un símbolo de la represión policial durante una crisis institucional que marcó un punto de inflexión en la democracia paraguaya. Hasta la fecha, no se ha determinado de forma oficial quién ordenó el ingreso violento al edificio del PLRA.
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Luego de esta diligencia, los jueces, el acusado y las partes procesales retornaron al Palacio de Justicia para continuar con las audiencias del juicio. La defensa sostiene que el disparo fue accidental, mientras que la acusación busca probar la existencia de dolo en la actuación del suboficial Florentín. El proceso avanza en medio de una creciente expectativa pública y reclamos de justicia por parte de sectores vinculados a la oposición política y organizaciones de derechos humanos.
Fuente: ABC Color







